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martes, 29 de diciembre de 2009

Relatos de un difunto (I)


 (Dibujo : Passofinno)

Mi teniente y yo pertenecíamos al cuarto pelotón de la compañía Caldas, del cual, él era su comandante. El nombre del batallón no deseo recordarlo, o más bien -de tanto ignorarlo- ya lo olvidé, igual como lo hice con otros momentos amargos que allí viví y que poco a poco, uno a uno hasta lograrlo; los fui borrando de mi memoria como se borran los recuerdos dañinos que no dejan dormir: ¡ahogándoles en los duerme velas!

Un día, -que ese sí no pude olvidar por haber experimentado en mi ser una gran sensación de libertad- al verme fuera por primera vez en varios meses de esa cloaca que aspiraba a cuartel, sálimos con el fin de cumplir una misión; La primera para mis lanzas y yo, y la no sé que de tantas para mi teniente, al que respetábamos y admirábamos por considerarlo un verdadero oficial del ejército, a pesar de sus malos tratos que solo eran de palabra, pues nunca llegaba al punto de agredirnos físicamente inculcándonos así el respeto mutuo. Su carácter fuerte tenía corazón de gelatina, nos enseñaba con rudeza para poder sobrevivir. Constantemente nos decía que en esta tierra la violencia se fermenta con sangraza, que el entrenamiento debía ser tan fuerte para que la guerra fuera un descanso, que deberíamos dar la vida por nuestra patria, siendo preferible primero que los enemigos dieran su vida por la patria de ellos. 

Mi teniente era, en una sola palabra un hombre a carta cabal. Habíamos aprendido en poco tiempo a estimarlo en demasía, a tal grado; que en cierta ocasión en el curso de adiestramiento seguíamos muy chochos sin lograr acoplarnos en el paso de la marcha - que solo sabíamos a medias- y que debíamos hacer perfecto como autómatas a una sola orden dada. Hasta al hablar era evidente el gargajo de recluta.

Un oficial de mayor grado, que era Coronel o algo así por el estilo; descontento en la supervisión con nuestro desempeño, nos amenazó con hacer trasladar a mi teniente como comandante de otro pelotón y, he ahí el milagro obrado de esa amenaza. Por no querer sentirnos desprotegidos de la seguridad que brindaba la sola presencia de mi teniente, decidimos -sin ponernos de acuerdo- en no defraudarlo y, en muy pocos días este cuarto pelotón, desboque de reclutas, se convirtió en verdaderos robots soldados, capaces hasta con un solo grito al unísono de tumbar los muros del rancho, o a la voz de: !A discreción, firrr! o ¡descanso Arrr! hacer temblar la plaza de armas bajo nuestras botas.

Ese fue uno de los tantos hechos que hicímos ejemplar con mi teniente, su valor influía en nuestro miedo haciéndolo natural. Su porte, confianza, coraje y firmeza, todos queríamos emular y debido a esto fué desapareciendo el tembleque, la debilidad; nos hacíamos hombres y más que hombres soldados de guerra. Aquél espíritu aguerrido y bravo de mi teniente se había apoderado de el de nosotros, haciéndose uno solo.
Por eso ese día que no olvido, salimos todos sin pensar en el peligro ni el riesgo que ibamos afrontar ¡ Para qué temer si ahí iba mi teniente !

(Continuara)

lunes, 21 de diciembre de 2009

En tu mirada


( Dibujo: Passofinno)


Mis faros mis guías
Están en tu mirada,
Mi esquife a la deriva
La busca con afán 

El badajo no suena
La alerta en la campana 
¡Tilín  tilán!
Debería sonar 

Tu ojo izquierdo
atrapó una estrella,
A buen puerto ella
Es la que me lleva

 Posdata:

Cuando sueñes
Duerme con un ojo abierto,
No olvides que debe ser
El que ilumina 


domingo, 13 de diciembre de 2009

Pasaban los días





Pasaban los días y lo que más temía era que tu flor de loto se marchitara. El mustia me amenazaba con apoderarse de tus pétalos. Pensaba en ti al cerrar los ojos y con ellos abiertos también te pensaba.
Sé que estabas preocupada y el haber sido yo la causa de esa angustia me avergonzaba, porque te juro amor que fue el tiempo el que se confabuló en contra de mi voluntad.
Pasaban los días, y aunque mi deseo estaba libre y mi ilusión en su sueño seguía intacta; mis pies dejaban huellas en la distancia, luchaba contra el viento para que las borrara pero el viento era más fuerte que yo, me llevaba con su fuerza a la tierra donde el olvido es alimento y para calmar la sed se beben las lágrimas.
No estaba huyendo, simplemente el destino como siempre es mi dueño y si así lo desea me aleja de lo que mas quiero, es mi tirano y mi amo ...
Pasaban los días y el no saber de ti abrió las puertas de mi báratro, soltó mis diablos, me rebelé al destino, a los días, al tiempo, luché nuevamente contra el viento y deshaciendo los pasos vuelvo y llego a ti ... Vuelvo a ti porqué te necesito, te quiero y te amo; no me importa si han de castigarme, ni la condena que me impongan los que se adueñan de mis huellas en la distancia, no me importa ... ¡Mi Cielo está donde estás Tú!

viernes, 30 de octubre de 2009

Me hubiera gustado...


Me hubiera gustado decirle tantas cosas
pero las ganas se me detuvieron
el subconciente es más sabio
reacciona más veloz.

Quise darle marcha atrás
meter la reversa,
si sigo el rumbo de ese deseo
término insultandola
y eso es algo que no me perdonaría jamás
me sentiriá extraño
como si no fuera yo.

No acostumbro a ofender lo que mas quiero
aunque a veces como el Chavo del ocho
sin querer queriendo
lo he hecho
y es algo de lo que no me ufano
por el contrario
es un karma negro
que evito y no quiero vuelva a suceder
prefiero salir huyendo
y como Napoleón
ganarle a Ella la batalla
yéndome en silencio
con un desdén en mi rostro
aunque dice Unamuno:

"A veces el silencio es la peor mentira"

¿ Será verdad ?....

Me hubiera gustado decirle tantas cosas
pero me arrepentí a tiempo ...

miércoles, 28 de octubre de 2009

¡JALOGÜIN!


Nunca le podía decir que no, a todo lo que me decía siempre le dije que sí. Si me preguntaba que si iba a amanecer con ella, azurrunchaito en la cama haciendo cositas; automáticamente le decía que sí aunque tuviera mil cosas más para hacer, y a sabiendas de lo que me esperaba al llegar al otro día a la casa. 
Si me preguntaba el querer repetir la dosis después de la cuarta, yo le decía que sí, que no había quinto malo. Qué sí la quería ¡qué si! Qué si la amaba ¡qué si! Qué si le era fiel ¡qué sí! Que si el mundo le daba  ¡qué sí que a sus pies! ¿Qué, qué, qué, qué? ¡Sí, sí, sí, sí!

Era imposible resistirse a su tentación, la voluntad se albergaba en mi falo sin querer salir de su punto "G" . Era tentadora con solo verla, su mirada tenía todas mis respuestas ¡para que preguntar! sus piernas moldeadas por el deseo me despertaban un zururú dentro de mi piel, algo así como una ansiedad, un tembleque disimulado, un cosquilleo delicioso e irresistible en mis genitales; todo se ponía en guardia, se paraba todo, hasta el pelo se erizaba; lo único que no se paraba era el corazón, ese músculo latía mas fuerte, se aceleraba como un bólido de la fórmula uno (F-1) y ni que decir, cuando me hablaba casi entre dientes mordiendo suavemente el lóbulo de mi oreja izquierda por donde empezaban a entrar sin pagar peaje los sonidos del pecado .

-Te adoro vida mía amor mío papi hermoso dueño y señor mío lindo divino hazme tuya como quieras así, así   ay  ay  aaahhhh, más, más mi corazón  mi brujito ¡ay! ¡ayayayyy  uuffff  aaajjhhhaahh!-
...Y mil palabras más que salían de su escondite, voces de grueso y bajo calibre, susurradas  acorraladas, repetidas, gemelas, inquietas, dulces, agresivas, suaves, mudas, gemidas, salvajes, pícaras, coquetas, Groseras ¡Muy Groseras! todas en carnaval de lujuria desnudando la libido, que es mejor no decirlas porqué se espanta el escándalo...

Lo que no podré olvidar jamás son sus besos, eran brujos con candela y fuego, mordelones vampírescos, carnudos de labios gruesos, indecentes como ninguno, vírgenes abiertos, putos sin compasión. Siempre me decía cuando engarzaba su lengua a la mía -como lamia furiosa- que nadie me besaría como ella me besa, que ese era el secreto, que ni lo intentara probar con otra, que era inútil hacerlo, que no encontraría otros labios dispuestos y otra mas bruja que ella y... hasta el día de hoy se ha cumplido el conjuro (si así podemos llamarlo) aunque yo estoy sospechando que es brujería.
¡Sus besos, esos besos! Me los recuerdan unos amantes en sombras, que vienen a mi lago cuando empieza a caer la noche de rodillas ante el ocaso; donde yo, desde una piedra, sentado, los veo con envidia y remordimiento con la esperanza puesta en unos labios. Se besan y se besan sin descanso, con descaro, hacen retroceder al tiempo de puntitas como queriendo actualizar los momentos que no han estado juntos, son lenguas voraces. Ella se lo quiere tragar como una boa constrictora y él, busca y busca con su boca tragársela primero ...
Sólo una vez le dije que ¡No! y no debí hacerlo, fue la única vez, lo hice inconsciente, como por inercia, estaba tan embelesado viendo sus entrepiernas que me cogió fuera de base, no capté mi respuesta, no medité en la consecuencia, lelo, zurumbático quedé cuando caí en cuenta de mi tonta respuesta... Me preguntó que si me iba a disfrazar en el Halloween y le dije que ¡No! y ¡Zass! ¡que dije Dios mío! Dos letras fatales salieron de mi boca, boca loca que tanto se equivoca y se abre y se cierra mas veces que la puerta de un burdel y esas dos letras en palabra corta cambiaron mis afortunados ¡Sí! por un imprevisto ¡No! me disfrazaron para siempre, las tomó como un insulto irreparable. Acéfalo de excusas y disculpas, no pensó dos veces mi castigo y la condena porqué le ofendí con un maldito ¡No! su día más sagrado... Ipso facto, con un hábil tic de su nariz me trasformó en un vulgar sapo: ¡Croack, croack!

Coda:
Si algún día
Me ves sentado
En la piedra del lago,
Ten compasión
Y bésame sin asco
Igual o mejor
Que la tentadora,
Ese es el secreto
Para borrar de mi
Este conjuro o brujería
Como yo le llamo,
Y seré para ti
Por siempre tu esclavo
¡Croack, croack!

Nota: Los besos solo se aceptan de mujeres, son los únicos que pueden transformarlo
¡Croack, croack!


viernes, 23 de octubre de 2009

¡Alegría!


A veces uno quisiera con sonoras carcajadas atrapar la alegría en una sonrisa eterna, pero se nos olvida que la alegría es libre, autónoma, esporádica y digna sin repostarse. Cuando llega no acepta lazos ni cadenas que la aten . 
Ella llega sin tapujos ni rodeos, va directo como por dentro de un tubo, besa como una brisa fresca, acaricia como flor suave de amapola; está con uno lo que ella quiera estar, domina sin tallar, abraza fuerte y no ahoga; luego, como vino se va, sin pedir permiso, sin decir adiós, sin dejarse atrapar...
La alegría es dueña de sí, tiene su propia personalidad y su carácter no es variable, aunque ría y llore no por ello deja de ser alegría.

A mi me gusta sentirme alegre, debe ser porqué muy pocas veces lo siento. Sentir esa sensación es como levitar cuando se camina: el infierno está mas abajo, parece no existir y el cielo podemos alcanzarlo, si alzamos las manos le hacemos cosquilla .Todo es posible en ese instante donde la alegría tiembla sin cesar como una gelatina , feliz de que la deguste el mejor de los golosos.
Donde está la alegría el mundo es más nítido, los colores brillan con mas intensidad: El azul, es como el del pavo real, el verde sonríe, el rojo enamora, el blanco es mas blanco, parece trasparente y el amarillo nos hace olvidar que somos pobres.

Lo que no me gusta de la alegría son tres cosas:

La primera, es que cuando llega, casi siempre la trae una tristeza en sus alas de plumas negras.

La segunda, es que es su estancia es muy corta cuando encuentra sus nuevas alas con plumas de mil colores.

Y la tercera, es que cuando se va, las lágrimas vuelven a ser las dueñas de la ausencia.

Un día de estos no muy lejano, cuando la alegría vuelva y llegue, yo la estaré esperando, con una estaca en mi sonrisa para impedir que mi boca se cierre...

domingo, 4 de octubre de 2009

Mi Sonrisa


Las sonrisas estaban a la orden del día
Eran muy sonoras, desde lejos se escuchaban.
Yo buscaba con afán la mía 
Por más que intentaba no la encontraba
Rebuscaba aquí, allí y allá y nada,
No era posible ese encuentro 

Le preguntÉ a dos lágrimas
Que caminaban cabizbajas
Si por casualidad en su camino
Habían escuchado algunas carcajadas ...
Ninguna de las dos quiso responder
Sus voces estaban gastadas
Y en sus labios no había fuerza.

El llanto se lleva todo
Eso lo sé yo de memoria,
Hay veces que seca al lagrimal 

P.D:
Está historia continuará 
No sé cuándo 
Pero lo hará .
Quizás sea
Cuando encuentre
Mi ánimo o mi sonrisa

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuando pienso en ti





















Cuando pienso en ti
Me vuelvo goloso 
Me antojo de todo 
Quiero devorar versos
Tragar poemas 
Masticar cada letra .

Cuando pienso en ti
La poesía se hace manjar
Dulce de chocolate 
Dona de chantilly,
Sumo la gula a mis pecados 
Uno más a la cuenta 
Soy goloso y antojado.

Cuando pienso en ti 
Pierdo el miedo a engordarme
Y no le temo a mi condena.

lunes, 28 de septiembre de 2009

¡Salta!


Te regalo mis distancias
Para que acorten las tuyas 
Necesito que saltes
Sin mirar al vació 

No te de miedo amor 
Mis manos son un colchón 
De plumas fuertes para atajarte
Suaves para amortiguar el vuelo 

Sin pautas a la duda...
¡Salta yá!

sábado, 26 de septiembre de 2009

El reloj de Julieta


Vuelvo y miro el reloj 
El tiempo está llegando 
Antes de que se gasten los minutos
Mi loco afán los devora 

Como granitos de arena 
Los segundos marcan sus pasos 

... Otra hora más y no llegas ...
Pero siento el aroma...

¡Sé que vendrás!

domingo, 6 de septiembre de 2009

Por uno de tus Besos


Por uno de tus besos 
Como aquél poeta
No sabría que darte 

Quizás, mi generosidad sería poca 
De ella, es dueña tus labios
Pero, mi amor...

¡Mi Amor sería el más Grande!

¡Pruébame! ...
¡Prueba al besarme!

sábado, 5 de septiembre de 2009

Te desvaneces


Cada vez que intento tocarte
Mis manos traspasan tu cuerpo 
Insisto, te veo, estás ahí 
Y, al besarte, te desvaneces...

Sé que no es un sueño
Porqué me pellizco,
Tampoco una ilusión
Porque duele la piel.

Tocarte, más besarte
Debería sumar en mis matemáticas.
Restar y dividir
Fue lo que te volvió invisible 

viernes, 31 de julio de 2009

¡Crash!


Se tejía en pensamientos
De puntadas la esperanza
La rueca de la ilusión
Hilaba fino los sueños.

La estupidez de la ansiedad
 Hería al dedo sin dedal
Fue la inadvertida señal
De venir dolor y olvido.

De fuego bordó los orillos
En farfolla lo estamparon 
A la talla quedó el traje
Perfecto fue el disfraz.

El arlequín de mil colores
Disimula bien las lágrimas...

Ya la rueca no hila,
La quebré en mil pedazos
Como lo hago con este poema:
¡Crash!
.

domingo, 26 de julio de 2009

Hoy caminé...


Hoy caminé
Con los ojos cerrados
Le aposté a la voluntad, mi suerte
El destino se quería embolatar
A todo o nada,  por eso me arriesgué

La verdad era que el olor del perfume
Me guíaba para ganar la apuesta
Si algo fallaba, estaba dispuesto
A utilizar todas mis mañas
No quería tropezar

Las trampas estaban a la orden del día
las zancadillas las ensayé mil veces
Hasta fingí un paro cardíaco
-por si las moscas-
Si iba perdiendo, tendría otro chance.

Una y otra vez me repetí a mi mismo:
-"Mi mismo": ¡tienes que ganar!-

Sin mañas, sin zancadillas, sin paros
Con los ojos cerrados
Y el olor de tu perfume... 

¡Gané!

sábado, 25 de julio de 2009

Cuernos de Luna


Era habitual, cada vez que pasaba cerca de la cañada sentía que algo volaba sobre mi rozando con manos suaves mi cabeza. Yo intentaba agacharme, cerraba los ojos y el miedo me dejaba quieto como una estoica figura, no me atrevía a moverme y menos aún de alzar la mirada, creía que si de pronto lo hacía me convertirían en una estatua de sal.

Cuando, al leve zumbido que acompañaba un tintineo de abalorios de cristales de swarovski se los iba tragando el eco del viento, veía en ello la señal de que ya podía moverme y abrir los ojos. Imágenes de pequeños destellos iguales a chispas de diamantes caían a mi alrededor como gotas de lluvia y un olor sensual , silvestre y desnudo se apoderaba de mis sentidos rezumando los más hondos pecados.

Eran casi las doce de la noche, todos los fines de mes ese era mi paso obligado para llegar a mi refugio: Un camino bordeado de jazmines de la noche que emanan un extraño perfume de inquietud y sosiego, de almizcleña dual, y se mueven danzando con los aires como si fueran fantasmas alegres; parecen hacer venias con sus ramas invitando con los dedos de sus hojas a caminar el sendero.

A la mayoría de los habitantes de este lugar les da miedo cruzar después de esas horas, preferían dar un rodeo largo y fatigoso monte arriba así se tarden más en llegar a sus hogares. A mi también me da miedo pero me arriesgaba, me había acostumbrado desde niño al peligro, a lo misterioso y a lo extraño, además lo que sentía después de que ese "algo" volaba sobre mí se me había convertido en un vicio, necesitaba aspirar ese perfume del deseo.

Contaba los días con ansiedad, mi ábaco los asaltaba de dos en dos, les robaba un día de por medio para que el tiempo del mes trascurriera en su ciclo más ligero; al llegar al 30 o el 31 -si era la ocasión- brincaba la canalita acosando las horas, empujando los minutos, arreando los segundos sin parar. Llegado el momento emprendía la marcha, cogía la trocha y llegaba al camino embrujado donde corazón y miedo,  ansiedad y deseo galopaban con paso fino. Cuando me acercaba al lugar exacto donde ese "algo", las piernas se debilitaban, las rodillas como canilleras empezaban a temblar... 

Está vez estaba dispuesto a no cerrar los ojos, ni agacharme, ni a quedarme quieto; iba decidido a descubrir el tal misterio y a confirmar mis dudas, estaba casi seguro que una mujer era la dueña del aroma, porque  fuera de volar, también bailaba en las nubes.

Dicho y hecho, en lo habitual no falló, llegó puntual, lo único que cambio fue mi actitud ¡Que Mujer Dios mío! no estaba equivocado, me petrifiqué al mirarla; hasta se me había quitado el temor de ser una estatua de sal, ya no temía a nada de lo que pudiera pasarme, me dispuse a beber de su hechizo, a embriagarme de su encanto, de hoy en adelante sería su esclavo... o su amo.

Detenida en su escoba desafiaba a la gravedad, sonreía como castañuelas de Tuna; su hermosa cabellera, abundante y pelirroja se movía inquieta, dibujando en su enmarañado pelo siluetas de Hadas que la peinaban y despeinaban al antojo; su ancho sombrero puntiagudo  en terciopelo negro, le hacía caer un ala en la frente dándole un aire de mas coquetería, era la bruja mas sensual que habían visto mis ojos, mis arrebatados instintos babeaban de ganas desprendiéndose de los moldes. Traía puesto un corsé café mosquil ceñido a la cintura con los senos al descubierto, aquí tuve que coger aliento... Cuando le vi el rostro no lo pude describir, era tan hermoso que hacerlo con palabras es faltar a la verdad; y ahora, sus senos, me dolía el alma de solo verlos, firmes, moldeados como cuernos de luna con sus pezones listos a embestir.

Le repasé de pies a cabeza, me embelesé en sus poros, le conté sus lunares, le dí un millón de besos con mis ojos. Ella no dejaba de sonreír, encogió sus pies abrazándolos al palo de su escoba, la moldura de sus piernas semidesnudas alimentaron más mis deseos salvajes que viajaban velozmente por sus curvas buscando llegar con afán a la meta de la dicha y el contento , donde mi boca anhelaba calmar su sed...

No recuerdo más que pasó esa noche, desperté al otro día cansado y sonriente en medio de un jardín donde estaban floreciendo las "bella a las once". Una corte de capachos, camelias, gladiolos, orquídeas, pensamientos y azahares, dos rosas y una azucena hacían del entorno mas colorido; dejaban ver por el suelo un amuleto de bisutería con sus cuentas de nácar y muranos rotas, chispitas de cristal de swarovski brillando por todas partes... Mi piel tenía ese perfume silvestre desnudo impreso con un tatuaje en la espalda, unas marcas como arañazos que dibujaban la estrella de David...

viernes, 24 de julio de 2009

Dos rosas una azucena


En la almena 

Entre merlon y merlon

De mi castillo de ilusiones,

He puesto dos rosas

Una azucena...


Cuando llegues en la noche

Me encontrarás despierto... 


Debes traer las flores.

martes, 21 de julio de 2009

¿Cuál Amor?


Quiero peinar al desencanto

Darle buena cara

Pero no se deja 

Por mas que intento

No rompe su voto de silencio 

 ¿Que hago con esta tristeza?

Si me visto elegante

Se disfraza de corbata 

No quiere cerrar heridas,

-Por el contrario-

 Deja sus venas abiertas 

¿Como será uno matarse?...

Quién me ama

 Dice que me lance al metro

Será una muerte segura ...

A mi me parece

Que es más sofisticado

Pegarse un tiro.

Cuando pienso en el amor

El suicidio se aleja al instante,

Después retorna con una pregunta:

¿Cuál Amor?

Sé que te escondes...


Sé que te escondes

En ese haiku Gigante

Al que olvidaron

Poner puertas...


De reojo te vi

Cuando cerca pasé.


¡He vuelto!


He vuelto
Como una sombra en la maraña, ojeando ceñudo como el águila a quiénes están falsificando los arco iris.
De negro visten mis atavíos, voy a pisar mas fino que de costumbre.
He nacido en muchos siglos, todas las épocas conocen de mis muertes ¡Soy Alfa, soy Omega de yo mismo!

¡He vuelto!
Buscando el beso perdido, el que se extravió en los labios; los abrazos en los círculos invisibles, las miradas que se esconden detrás de una pantalla; las ganas de destrozarlo todo, los impulsos contenidos, los arrebatos hechos flores...

¡He vuelto!

A decirte que te quiero con un aliento suicida, sin corazón atravesado por flechas de cupido; a dar testimonio nuevamente de lo dicho, a decirte que te amo sin pena ni rubores delante de mil y un cibernauta, con mas formas en las palabras y el mismo sinónimo en su significado.

He vuelto
Con una poesía nueva que se alimenta como la antigua de sueños e ilusiones pero no cree en dragones que echan fuego con la lengua.
¡Aquí estoy! mírame por los cuatro rincones, siente mi respiración en el centro... si metes el dedo en la Internet : ¡Me chuzarás los ojos!

¡He vuelto y qué!

Una vez mas me le escapo al Can Cerbero de uno de los círculos de Dante; tu amor es mas llamativo que mi infierno, no hay Hades que se le compare, me gustan más tus llamas, mi carcelero tendrá que esperarme un poco mas, si es que vuelve a atraparme... sólo me estorba este grillete que no pude romper cuando reventé mi cadena...¡Córtalo... córtalo ya!

viernes, 3 de julio de 2009

¡Adiós!


Los adioses tienen el poder de volar. La sola palabra adiós -cuando se pronuncia- suena a cristales rotos; es como si unas alas alzaran el vuelo mientras se les caen las plumas como lágrimas de bacarat, pero qure no regresan a recogerlas, saben que están hechas pedazos.

Llorar la despedida impulsa los vuelos sin mirar atrás, no hay marcha con reversa.
Decir adiós rompe todas las normas, a veces son los ojos los que se encargan de decir ese adiós. 
Otras veces son las palmas abiertas mostrando las lineas de la vida, ciclos vitales. 
Mis adioses en las despedidas los doy de espalda, si miro de frente no me voy.

El adiós duele -eso es cierto- y duele más cuándo se le dice adiós a un fantasma, se despide de una ilusión o de un sueño; pero lo acompañará por siempre un dolor que no se calma, una lágrima dispuesta y un ¡ay! como saeta atravesada en el corazón; esos adioses que no vuelven con caminos que nunca alcanzan el horizonte, son los que en verdad duelen.

¡Adiós!
Es hoy la palabra que no se esconde.
Un ósculo que quiso ser rebelde
Y profanar lo sagrado.
Una huella que se borra,
Una memoria sin voz,
Una rosa negra como testimonio
Una ingratitud como tirano
Un olvido que venció... 
¡Adiós es la palabra clave!

lunes, 29 de junio de 2009

Marasmo


Faltó un aliento 
Un sólo impulso,
Para que este marasmo
No fuera caldo de cultivo 

Faltó el alimento 
Una sola gota,
Para que este espíritu
Fuera libre no furtivo.

Lento marca el pulso 
El alma está rota,
Inocula tu silencio
El virus de la ausencia.

Frente a la chimenea
Invisibles hay dos siluetas
El frío del pasado,
Lo calientan las brasas.

Nervioso un espasmo
Se agita como necio,
El hambre y la sed
Raquítico lo dejaron.

Falto un hálito
Un soplo
Un empujón...
O un Beso.

sábado, 27 de junio de 2009

Esta tristeza...


Hoy he vuelto a recoger mi tristeza
O más bien, ella me recogió a mí
Es más veloz que yo,
Me alcanzó en mi camino,
Me cogió cansado,
Me lleva en sus brazos
Al club de los suicidas.

El amor siempre es la causa
Que yo sea lento en la huida.

Vuelve el desierto alimentar mi sed .
-Sentado doy la espalda-
Un cactus como  cruz es el paisaje,
La esperanza se clava en sus espinas.
El sol se asquea con mi presencia
Está harto de las bocas secas.

Un bailarín pirata me enseñó un truco
Para acabar con la tristeza.
Me dijo que cada vez que llora el alma,
bailara y bailara y bailara
Y yo bailo, bailo ¡y bailo!
Pero, ella también se sabe esos trucos
Y me baila en la cara
Burlándose de mis ánimos.

Necesito quien la haga desaparecer
En un sombrero de mago.
Necesito tres palabras
Que valgan como un vade retro.
Necesito tu magia,
Necesito que de un ojo
Salga una estrella
A espantar a esa que baila
Y se burla en mi cara.

viernes, 26 de junio de 2009

¿Qué es el amor?


Hay quienes hablan del amor  como si fueran los dueños, casi por lo regular son los que del amor menos saben. La mayoría se desbarata en explicaciones cantinflescas, llenan textos enteros de estupideces, filosofías baratas de interpretaciones superfluas, psicologías extensas en un sin fin de palabras huecas que solo revuelcan la mente. 

Otros, más osados, proponen guías con pasos enumerados a seguir, estos gurús pretenden que siguiendo cada etapa, las huellas del amor vuelven a retroceder. Planifican de tal forma sus recetas que hacen creer al ingenuo que la verdadera sazón está en ellas. Se les abona su buena intención, su granito de arena, pero les falta individualizar.
El amor como la verdad no tiene una respuesta en general y nadie aún ha inventado la panacea en la que todos estemos de común acuerdo. De pronto hubo un tal Jesús que nos explicaba con las palabras exactas, las correctas, las precisas la esencia divina del amor pero lo callamos ¡Y de qué manera!

Los poetas hacen vanos intentos en lograrlo, se desviven en frases de sumo intelecto donde la inspiración acomoda las palabras en reglas métricas, de ritmo y tono, rima y asonancias; hasta en versos libres tratan de enmarcar en letras de oro que es el amor. Cabalgan en versos, alas y galopes golpean en sus sonetos, risas a sus coplas, llantos en los poemas. Unos se lucen más que otros porque hacen de una metáfora un mundo nuevo, escarcean una idea tejiendo la trama como un bordado en una red de sirenas, aquellas mismas que cosen con sus cantos. Pero el amor sigue ahí esperando como un pasajero que lo recoja el tren que no ha de llegar.

Los escritores inventan sus novelitas, unas se quedan clavadas en la memoria y suenan muchas veces como los clavos de Cristo en los suspiros de los amantes furtivos, otras se arraigan en las raíces como un ejemplo a seguir, emulando su tatuaje de alma, son muy bonitas no se puede negar, pero el amor sigue ahí, esperando, esperando a través de los siglos.

Y ni que decir de la religión, ¡Esa si que ha sido la asesina del amor! ¡Mejor ni hablemos! 
Todas en sus santos relatos lo han esclavizado y han hecho de la mujer un objeto y del hombre un pobre pelagatos, asaltador de coronas, rey embustero o en último caso un pobre plebeyo que tiene que matar a medio mundo para lograr su objetivo y después termina durmiendo con sus concubinas.

¿Qué es el Amor?... ¡Yo no sé la respuesta para un común! sólo sé que hay un libro, un libro que habla del verdadero amor y ese libro es el que haces tú, el que tú escribes a diario; no se encuentra en guías, catálogos, librerías o estanterías. 
Es el libro de tu amor, de como  lo vives; nadie te lo enseña,  a sus hojas en blanco tú le escribes las letras, lo llenas de colores o de lágrimas; en ese libro está tu respuesta, no en el libro de los demás. 
El amor se vive como cada cuál lo entiende, lo siente; equivocado o acertado tenemos ese derecho de vivirlo, el amor se aprende del amor.
Nuestro libro del amor tiene lo que yo quiero leer, no tendrá tu respuesta pero en él encuentro la mía.

Mi historia de Amor no será como la de Romeo y Julieta (título machista, debería ser primero por educación, galantería y respeto: Julieta y Romeo),  Beatriz y Dante, Fermina y Florentino, Eva y Hitler, Saba y Salomón, Narciso y su Reflejo, Ana Bolena y Enrique VIII, Eurídice y Orfeo, Cleopatra entre dos como un sandwich, Los amantes de Teruel... 
No será así mi historia de Amor, pero si sé que la de aquella, la de aquél, la tuya y la mía son dignas de respeto y deben ser valientes, no hay espacio para el amor cobarde; el amor cobarde es una farsa que se disfraza de amor.

lunes, 22 de junio de 2009

Soberbia


Las aldabas estaban soldadas por el tiempo, el óxido había hecho su trabajo; así lo descubrí después de escurrirme por una de sus ventanas, no sin antes haber quebrado todos sus vidrios, cosa que lamento. 

Antes de entrar, pasé un buen rato intentando abrir con una ganzúa la chapa de sus puertas, ignoraba que había sido cerrada también por dentro, el que lo hizo debía estar dentro de ella, pero después de tantos años de hacerlo, de seguro estaba en esqueleto.
La casa estaba casi en ruinas, pero como cosa rara, segura.
Las hojas de enredadera se trepaban hasta los techos colgándole melenas, parecían con capul y muchos de sus tallos se metían sin permiso por las rendijas, pero la falta de luz los marchitaba en sus intentos. Era como si el exterior se camuflara con el monte queriendo esconder su pasado, huir de quién quisiera llegar a ella.
El jardín se resistía a desaparecer, lo mas probable es que sus flores fueron sembradas con amor. Cuando el amor toca una semilla no solo germina sino que también cosecha vida eterna, sólo las manos de un atarbán las puede volver un triste recuerdo.

No era abril ni mayo pero estaba florecido y aunque el paisaje parecía una lagrima envuelta en una esfera de cristal, sonreía el rosal, las gardenias, las siemprevivas, las altivas violetas y dos trepadoras orquídeas catleyas que se habían aferrado al tronco de una ceiba.

Llegué hasta acá porque me trajo un secreto, la leyenda de dos amantes que murieron al mismo tiempo mientras hacían el amor. 
Dicen en el pueblo que cuando esto ocurrió, se formaron en el cielo imágenes con nubes de mil colores como retratos de ellos que iban dibujando los extasiados vientos de ese instante. 
Todos los que intentaban llegar hasta aquí se perdían en el camino, andaban en círculos fantasmas, y un impulso misterioso les devolvía con un soplo sus pasos. Este camino estaba vedado hasta el día de hoy, que por una extraña razón, hoy se me abre a mí; cargado me trajeron unas huellas, sentí como si volaba entre algodones...

Esa misma  extraña razón no me permite contar más por hoy, me dice que debo callar porque un silencio pasa; ya será luego que lo haga, si ella me lo permite y este silencio que pasa...

Las Araucarias


Caía la tarde, gemía el viento, en un momento pensé que era el lamento del vecino que trajo del desierto, y lleva tres días completos llorando una ausencia.

En tardes como esta, cuando silba el viento cerca a mi casa, lo hace a través del ramaje de las araucarias; enarbola en espiral besando los tallos, vuelve y baja abrazándolos.  
Ellas son fósiles vivientes que tienen un pasado de millones de años y albergan en su savia todas las quejas de la humanidad.
Quién haya escuchado silbar el viento en las araucarias sabrá de lo que les estoy hablando. Mas bien son llantos hecho canto, que al principio producen miedo, palidecen al sentimiento, son como la voz de un fantasma anunciando un huracán... después la tristeza gana terreno en el ánimo y más tarde la complicidad les da una palmadita en los hombros. 
Uno empieza a identificarse con ellas, es como si nos hablaran, nos quisieran decir algo, dar algún mensaje o pedir auxilio. Pero no, ellas sólo traen la voz del amor ausente y llevan la del presente, así como lo están haciendo hoy con el lamento del vecino que en ellas se grabó.

¡Llama y llamas!


¡Llamas por todas partes!

Llamas de llamar y no lo haces
Ese bendito móvil que no suena
Ni siquiera lo piensas 

Llamas de fuego
También de las que arden
Que de verdad queman 

Llama y llamas.
La una como las otras
Me condenan.
Si lo sabré yo
Asiduo visitante del infierno 

Tengo unos labios desiertos,
Gemelos sedientos
Del oasis de tus besos 

¿Cuanto más he de rogar al destino
que te proyecte real?
¿Cuanto más o menos
este viajero de sueños
tendrá un lugar en tu memoria?

¿Lo sabrás tú... o tal vez
el quizás nunca jamás?

Llamas de llamar, Llamas de fuego,
No lo haces... me quemas.

ELLA, ÉL


Ella,
Lo miraba a través de la ventana.
Él,
Sentía que lo desnudaban unos ojos.

A ella,
Los rojos se le subían a la cara,
A él,
Cuando la miraba, se le salía la gana.

Las ganas y el rojo
Les cambiaron los colores.

Ella,
Los pintó de amores;
Él,
Con su mirada, abrió el cerrojo.



jueves, 18 de junio de 2009

No puedo más...


No puedo más,
Ciño el laurel a la derrota,
Estoy vencido.

Mis manos en la cabeza
Atajan la explosión que hay en ella.
Tu imagen pesa.

Vivir sin ti
Es como respirar al revés,
Contener el fuego al dragón,
El aliento que quema.

¡No puedo más!
El mundo se equivoca
Como dice la canción.

Está realidad es un sueño
Debo despertar.

Cuando abra los ojos,
No me falles,
Debes estar.

miércoles, 17 de junio de 2009

La falta que me haces...


La falta que me haces,
Hace que mi ser crezca diferente,
Que vaya dando tumbos contra el viento,
Más despacio aún,
Contra la corriente.

La falta que me haces
No tiene nombre, errante es.
Enjambre, hambre, voto.

Todo me reta:
El sueño que no quiere dormir
La sonrisa que se perdió de mis labios
El sol que se esconde cuando lo necesito,
Hasta la luna que se burla de mí.

Todo me reta:
La mirada de aquél gallo púrpura
Que pintó doña Juana en su figurita de cerámica.
El silencio repetido en la garganta del poeta,
Está olla de presión que pita como un tren que llega,
El grito del majadero asustando su propio eco.

¡Todo, todo me reta por la falta que me haces!
Esta presión que estalla contra está olla,
Ese tren que conmigo no marcha,
Este grito que canta más que el gallo,
La cerámica que volví pedazos,
La garganta que se ahoga porque se tragó al poeta,
La mirada de doña Juana que llora
Cuando este majadero le repite al eco:
La falta que me haces...

... Y sigo...


...Y sigo haciendo ejercicios para olvidarte... 

Primero:
Flexiono mis ojos 
Pestañeando de arriba hacía abajo 
Para que no te miren ni de reojo 

Segundo:
Levanto mis pies hacía atrás,
Para que no caminen hacía donde tu estas.

Tercero :
El tercero es...
¿Cuál es el tercero?...

Ya se me olvido
Por estar pensando en ti...

martes, 16 de junio de 2009

El destino y yo.












Que se te partan los huesos en dos;
Eso duele.
Que se te caiga de las manos una fina porcelana y se rompa;
Se pierde plata .
Si es a tu nuevo blue-jean -que acabas de estrenar- al que se le hace un roto;
¡Qué importa , está de moda!
Si es un vaso que se te quiebra cuando saboreas el mejor de tus helados;
Eso a veces pasa... va y viene.

Lo único que no debes permitir nunca:
Es que tus sueños estén rotos,
Se te quiebre el espíritu,
Se rompa la ilusión,
Y se te parta el alma;
Porque el destino y yo...
Jamás te lo perdonaremos.

La Boda


Ella lloró en su Boda

Era su Boda 
No la de él 

Ninguno de los dos
Se casó con Ella.
Ni el que la llevó
al altar,
Ni el que aún,
la espera...

La espera 
la espera 
la espera...

Los Noctámbulos


La noche, la recibo con los brazos abiertos, a la aurora con los brazos cruzados; la mano derecha en el corazón. 
Mi sueño empieza a llegar cuando el sol copula en las mañanas, y cuquea con sus rayos los campos frescos, disponiéndolos a recibir su semen en las grietas de sus entrañas. 

Soy noctámbulo, como tantos otros que me acompañan en estos momentos -sin saberlo- a robarle  pensamientos al insomnio.
Ni mi alma sabe lo que yo siento ante una hoja en blanco: Cuando en ella empiezo a escribir, se me va la vida, la juego a cara y cruz. Es como si estuviera haciendo el amor a una virgen prohibida; de esas santas inmaculadas que jamás han sido tocadas por  hombre alguno, y el pecado no existe en su diccionario.

Soy atrevido, es cierto no lo niego, por eso el peligro en cada frase acecha vigilante mis pasos. Pero que hacer; si no escribo me ahogo, no respiro, de todas formas, siento que muero.

Escribo de todo y de mucho; escribo para mi,  para leerme, para que me lean los enamorados que recogen lágrimas en una alcancía como si fueran moneditas de oro.
Escribo para los inquietos y curiosos que cabalgan en unicornios azules, escribo para los zonzos que despiertan de su letargo, escribo para levantar envidias y celos como ampollas en los amargados, es inevitable. 
Escribo cuentos que rayan en lo absurdo, poemas cursis para el pueblo, relatos para que me destrocen, ensayos para los tontos y estúpidos iguales a mí que deseamos hacer algo con estas noches que nos violan la voluntad y el deseo haciéndolos picadillos a su antojo. 
Escribo para que sonrían, lloren, canten, bailen, griten; se rasguen las vestiduras, se aflojen los botones, el tole me goce, se burlen... ¡Se me importa un pito, tengo que hacerlo!

Los Noctámbulos somos extraños, dueños de la noche, "Gente non sancta" decían los antiguos. Volamos en los mares, navegamos en los cielos y viceversa. 
Somos capaces de todo y de nada si nos da la gana. Incluso, de hacer que el sol salga de noche a iluminar  la tristeza de una estrella. 
Yo lo he comprobado una y mil obscuridades: he visto reír a una lágrima y llorar a unos labios, cuando se columpian en el tiempo los dioses del Olimpo para hacer sus malabares: El cielo cambia de tono, del prusia se va al azul turquí . Ríen y lloran, también están felices y tristes, son los amos de la dualidad y no les interesa lo que tu pienses ¡Son dioses!... De vez en cuando me miran, me lanzan frases como saetas y uno que otro beso las pícaras Ninfas.
Flora y Céfiro muchas veces me acompañan cuando salgo a caminar por los jardines. Ella me regala semillas nuevas y Céfiro un viento suave que trae del Oeste. Después se van en silencio como llegaron antes de que los regañen.
Los Noctámbulos jamás faltamos a un ritual:
¡Soñar despiertos, eso es sagrado!
Cada día que la luna lo parte en dos, en la noche toledana, ofrecemos nuestra alma en sacrificio...
¡Dolor agradable, Tormento que satisface! eso es lo que se siente.

Somos magos antes del crepúsculo, de nuestros sombreros de copas sacamos plumas que vencen los adioses, que hacen callar al tirano, y mandan besar nuestros pies a los déspotas y con ellos mismos castigarles. 
Somos ladrones de sueños, de aquellos sueños que no tienen garantía cuando salen imperfectos. Sueños rotos los llaman, así los bautizo una hada amiga mía cuando trataba de repararme uno de esos sueños. 
Esa hada, es la misma que vuela de Norte a Sur, de Sur a Norte en los duerme velas de noches como esta, adonde está su enamorado... Hay veces -camino a su destino- en mis segundos se detiene, nos tomamos un café, me da un besito de Bambi y con el seca mis lágrimas; no sabe porque lloro pero lo intuye...Yo también quiero volar como ella vuela, pero en otra dirección a donde el amor se esconde como el paguro en la concha de un caracol.

Leer, es otra de nuestras rutinas. 
Los Noctámbulos cuando lo hacemos, caemos desnudos de rodillas ante un libro; besamos su portada y al abrir la página, nos embriagan sus olores de bosque, el elixir de la eterna juventud se nos da, y al empezar a leerlo, de la A, a la Zeta, nos lo devoramos con un suspiro; así como con este que tengo en mis manos.
Lo saboreo lujurioso, es del Gran Maestre, el Fraseologo Mayor Jorge Luis Borges.
Pero no les contaré nada, ni una sola letra les diré; en cuestión de manjares soy muy goloso y egoísta a la vez. 
Mejor, busquen uno para Ustedes, Borges está en todas partes, él es de todos, no sean ciegos y avaros, aprendan de él: que siendo ciego fue luz , es luz y será luz, y sin ser avaro nos robó toda la devoción para él.

(Passofinno)

domingo, 14 de junio de 2009

Te busco


















Te busco

Con este desespero
Al borde de la calma
Con este filo que corta
Mi paciencia que te llama 

Te busco 
No respondes
Sorda está el alma
Muda la voz de tu sombra 

Te busco 
¿Dónde estarás mi adorada amada?
¿ Cuál ingratitud te envuelve?
¿Qué olvido te esconde?
¿Cuál afán borra tus huellas?
¿Quiénes son ellas las que alzaron tu vuelo?

Te busco 
¿Dónde estará tu adiós para vencerlo?
¿Cuál viento sopla tu espalda?
¿Qué coordenadas te atrapan?
¿ Cuál de los miedos te hizo caminos?
¿Quiénes son ellos los que te hacen invisible?
¡Te busco ................................................Vuelve!

viernes, 12 de junio de 2009

Sin Nombre ( I ) (Una nueva filosofía de vida)


¡HEY TÚ!... ¡SÍ TÚ!... ¡El mismo que está leyendo ahora estás líneas! ¿No eres acaso un habitante de este siglo XXI?¿Por qué andas como una rueda suelta?
¡Desprende esos viejos moldes y engánchate a este carro que rueda hacía la felicidad! ¡Tómate unos minutos y lee estos principios básicos de la nueva filosofía de vida, te interesará! ¡No te lo pierdas! después no digas porqué no te lo advertí.

No creía en la fidelidad, había sido engañada tantas veces, que sus lágrimas formaron surcos en su faz. Su  bello rostro y joven aún tenía impreso las huellas del desencanto, lloró tanto por cada vez que le fallaron que se le secó el lagrimal.
Cuando llegaba la noche, acostada en su cama, pensaba siempre en la traición. En una obsesión se le había convertido este ritual. En ese instante, visualizaba aquellos -sus falsos amantes- que faltaron a su juramento de amarla para siempre. Los veía en el noveno circulo de Dante, enfangados de mierda ocre hasta los tuétanos, respirando podredumbre y olores innobles sin poder desprenderse un sólo segundo de tanta escoria como lo eran ellos. El aceite hirviendo no les podía faltar a su alrededor quemándole los pies y haciéndolos saltar eternamente y sin descanso pidiendo a ella perdón y clemencia por el dolor causado.

-¡NO!- Decía ella . -¡Quién engaña debe sufrir para siempre!-

Se deleitaba con esas escenas, sólo así podía conciliar el sueño. De tanto hacerlo se convenció de que la fidelidad no existe e inventó una nueva filosofía de vida donde afirma que es una utopía y que el perdón es mentira, quién perdona ¡Miente y se miente!
Dice que la fidelidad fue un invento que crearon a través de un mandamiento los primeros humanos para controlar a otros, adueñarse de la mente, voluntad y piel de otro ser igual a ellos y quizás hasta mejor. Una especie de esclavitud disimulada e inteligente; dominando la masas con mimos y regalos, otras con palabras celestes de alto vuelo, donde impera el miedo disfrazado de amor, pero al fin y al cabo siempre con engaños. La fidelidad desde sus comienzos fue fundada con mentiras, engendrada por la ambición; por lo tanto se cae por su propio peso, tiene pies de barro ¿Porqué no lo vimos antes?
Ella empezó solo a creer en otra clase de fidelidad, una a la que había que encontrarle un nombre que no estuviera gastado ni arrastrara los eslabones de los celos, de los llantos y el dolor. Una que aun sin nombre se identificara al placer y a los sentimientos, que son los únicos merecedores de serles fiel, sin compromiso con nadie y para siempre. Es como un talento que si no se aprovecha se pierde y su luz va a iluminar al infierno. Talento perdido le llaman.
Aprendió con su nueva filosofía de la fidelidad después de tantos cachos, que para no ser embestida, no debía ser de alguien, sino compartir lo que se siente y se desea en ese instante, con ese alguien y sí ese alguien así lo quiere y lo desea; de lo contrario nada le funciona, ni el amor, ni el deseo, ni la pasión. Si no hay libertad de expresarse abiertamente, sin temor, sin represión, se está presto a engaño y su futuro huele a formol.
A alguien, quién así piense y se le haya secado el lagrimal, hay que creerle... y seguir. Por eso me hice su amigo; en el fondo también así lo pienso, creo que en cuestiones sexuales, de amor y afines, fuimos históricamente mal educados y hay que ajustar los genes. Uno es fiel como el hábito hace al monje y cuando se presenta la tentación se desviste de él. Mejor dicho: Uno es fiel hasta que se presenta la ocasión... Unos dirán que no, que hay que ser fuertes; incluso al estar leyendo estas líneas se estarán rasgando los negos pensamientos de la mente, se daran golpes de pecho y entrepecho umando bendiciones entre cada lamento... Allá ellos, yo de carnes soy débil y no me resisto ante un buen momento y un gran recuerdo para mi vejez, que estoy seguro que al recordar me hará brotar de mi rostro una pícara y enorme sonrisa y evitará en él una arruga mas.
En fin, yo sólo quería contar algo de mi amiga y terminé hablando de su filosofía y algo de mí. Fue inevitable, ya somos dos que pensamos casi igual en relación a éstos menjurjes y cócteles lujuriosos, tentempies y bendiciones divinas que nos guían al paraíso.
A ella y a mí nos están funcionando, nos alejan del sufrimiento, en cada ensayo que hacemos los resultados son evidentes, quisiera contarles con mas detalles pero no es de caballeros. 
Muy pronto terminaremos de desarrollar por completo esta teoría de que la fidelidad no existe, sólo es para tontos e ingenuos y entonces, les pondremos en bandeja de plata los principios básicos hacía la felicidad. No olvidemos que la propiedad, los celos, eso de que  Tu eres mía Yo soy tuyo"  han causado mas violencia, mas guerras y mas muertes que el meteorito que destruyó a los dinosaurios.
Ahora por último y para despedirme, debo decirles que si no te he convencido, puedes seguir leyendo toda esa clase de libros sobre como ser fiel e infiel, de la fidelidad, del amor y sus secuaces y otras teorías mas, de seguro no encontrarás las respuestas que necesitas para no sufrir, son fondos vacíos y estarás sin salida de ese circulo vicioso en que nos metieron las santas escrituras y el legado de un sátrapa ambicioso, cruel y avaro, que quiso su harem para el solito y no compartirlo...Y en cambio, sí he despertado en ti esa semillita que quiere germinar, únete a los que corregiremos esos errores que no nos dejan vivir en paz.

¡La verdadera filosofía de vida, es la que estamos por descubrir!

¡Bienvenidos a la Nueva Sodoma y Gomorra! 

jueves, 11 de junio de 2009

Negra Tizonada.


Deshollino mi conciencia,
Negra tizonada de vahos mustia.
Bajo a los infiernos por mis pertenencias,
No habitará más, el ingrato amor en él.

Marqué mis furias sin clemencia
Besando en ardor su piel como a una bestia.
Los cielos no abren ante mi presencia
Fueron puertas que hace tiempo cerré.

La tristeza es una nube negra
Que recoge las lágrimas
De los que lloran en la tierra.

Hoy lloverá sobre mojado...
Sé donde caerán esas aguas.