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Cosa.


Quisiera escribir sobre cualquier cosa
Pero es que esa cosa no se deja escribir.
¡Ah! un momento, siento que llega
Parece dejar atarse a mi persona
Llega lento 
Igual como llega el alba a la mañana 
Es un aroma de pétalos que despiertan
De jardín en flor 
Da la sensación de ser un beso del viento...
Penetra hondo en mí
Invadiendo cada uno de mis cerebrales chips
¡Sschiiiito!
¡No me la espanten! 
Hagan silencio...

Los días pasan
Y, el no verte los hace eternos 
Infinitos son los segundos
Los cuento como minutos
Y las horas... no sé si las cuento 

El tic-tac del reloj
Suena igual al Bum-bum de mi corazón
Se hace tiempo mi cuerpo
Y en mi mente siento
Que estalla un loco cuerdo 
Soy una bomba de tiempo...

Sigue mejor en el viento perdida
No dejes que el traiga tu olor
Sigue libre amor
Para que esta cosa yo escriba.

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Entre vacíos

 (Foto: Passofinno)
Todo se torna vacío. No hay preguntas. Cualquier palabra que escucho es como si no tuviera sonido. Nada me llama la atención, hasta los poetas con sus versos me parecen gallinas culecas, son como un cacareo molesto, como si sus pasados pesaran tanto o más que esté presente donde la pedantería es grotesca y vanidosa, trifásica por lo latosa. Ya no hay escritores que valga la pena leer y  están haciendo quedar  en rídiculo a los antiguos, como si no les hubieran aprendido o entendido nada; casi todos los copian como autómatas, no son originales y se ufanan de sus lineas recicladas que solo son lastres sintácticos sin fuerza, rémoras incrustadas sin duendes, sin demiurgos, sin caballeros andantes con la locura como corona de la cordura.  Lo dulce tiene un sabor amargo, que empalaga, que fastidia. Ya nada de lo que leo o escucho me eriza la piel, ni me hace pensar, ni me anima a intentar cometer poesía. Creo que estoy muerto y mis átomos no se han desprendido porque no…

Otro día más sin verte...

(Foto:Passofinno) "Ya, ya no puedo más
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Otro día más sin verte..."

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La cordura en mi locura Las palabras sin significado.
Otro día más sin verte.

Carambolo

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