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Que nada lo impida

Quisiera que no hubiera distancias 

Me gustaría guardarlas en un arcón

Hacer de él  tambor, que toque a redobles 

Llamar los guerreros que habitan en mí

Combatir con ellos contra el espacio y los tiempos

No quiero que más nada te aleje de mí

¡Ven, ven ya, que vencí en batalla!

Comentarios

  1. Sigo de frente para llegar al final del comienzo ..

    Mis besos, amigo

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  2. Caminante ....si hay camino .M2bsqntf.

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  3. Cielo,bonito diseño, me gustaaaaaa muchooooooo másssssssss., Sisisisisi

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  4. Gracias mi Silencios , pero en verdad creo que aún le falta y la falta de tiempo , tecnica y manejo de la tecnología , me embisten jajajajaja , necesito un tercer ojo , porque en este tejemaneje me saque los dos ¡ uuffff!

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  5. jajajaja .... Mi querido poeta te presto los míos, el tiempo que necesites.:-))

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  6. jajaja , esos tienen mas color y de seguro me adueño de ellos , cuando algo me gusta , nadie me lo quita y si es prestado lo siento por el dueñ@ jajajaja ¡ un abrazo mi cielo !

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  7. Oye mi divino corazón , viéndolo bien.... ¿ como puedes prestarme lo que ya es mío ?

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  8. Querido amigo dices bien .... siempre serán tuyos, pero debes protegerlos de la luz ya sabes que son muy sensibles .....

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  9. Que nada impida los amores, mucho menos las distancias.
    bsitos de bambi.

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  10. Estaran bien protegidos mi Silencios .
    Edmi ,que nada los impida belleza !!

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Otro día más sin verte...

(Foto:Passofinno) "Ya, ya no puedo más
Ya me es imposible soportar
Otro día más sin verte..."

Y estás allá Donde el tirano bebe sangre Y se adueña de tus días Para que mis noches sean eternas.
Tu voz ya no escucho Solo el eco del recuerdo Suena en mis pesadillas Y calma la angustia.
El desespero se desborda Por las líneas de la paciencia. Como este grito que no escuchas Como estos llantos sin voz...
¡Ya no puedo más! Mi cabeza es un tambor de revólver Las balas están en tu olvido Los disparos en tu adiós.
Todo orden es mi caos Los versos sin rima
La cordura en mi locura Las palabras sin significado.
Otro día más sin verte.

Entre vacíos

 (Foto: Passofinno)
Todo se torna vacío. No hay preguntas. Cualquier palabra que escucho es como si no tuviera sonido. Nada me llama la atención, hasta los poetas con sus versos me parecen gallinas culecas, son como un cacareo molesto, como si sus pasados pesaran tanto o más que esté presente donde la pedantería es grotesca y vanidosa, trifásica por lo latosa. Ya no hay escritores que valga la pena leer y  están haciendo quedar  en rídiculo a los antiguos, como si no les hubieran aprendido o entendido nada; casi todos los copian como autómatas, no son originales y se ufanan de sus lineas recicladas que solo son lastres sintácticos sin fuerza, rémoras incrustadas sin duendes, sin demiurgos, sin caballeros andantes con la locura como corona de la cordura.  Lo dulce tiene un sabor amargo, que empalaga, que fastidia. Ya nada de lo que leo o escucho me eriza la piel, ni me hace pensar, ni me anima a intentar cometer poesía. Creo que estoy muerto y mis átomos no se han desprendido porque no…

Carambolo

(Dibujo: Passofinno)
Era un ábrete Sésamo en todo su esplendor, con solo mirar, la imaginación jugaba al conquistador: Una pluma de avestruz con sus barbas de igual tamaño, en filigrana de oro con un diamante azul como plumilla en el cálamo, y en el raquis escrito el nombre de Maat. Una jarra de alabastro con las vísceras y los órganos de un antiguo difunto, su color pálido muerto seguía intacto. Un pabellón de electro en miniatura, que al tocar hace sonar misteriosamente los acordes de una sambuca.
Dos brazaletes dorados con incrustaciones de turquesa que forman una espiral con cabeza y cola de cobra.
Una cadena doble de oro rosado, con cierre decorado en esmeraldas y ocho sellos giratorios que la ciñen.
Un escarabeo que lleva en su laspislázuli un pedacito de cielo.
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