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¡Llama y llamas!


¡Llamas por todas partes!

Llamas de llamar y no lo haces
Ese bendito móvil que no suena
Ni siquiera lo piensas 

Llamas de fuego
También de las que arden
Que de verdad queman 

Llama y llamas.
La una como las otras
Me condenan.
Si lo sabré yo
Asiduo visitante del infierno 

Tengo unos labios desiertos,
Gemelos sedientos
Del oasis de tus besos 

¿Cuanto más he de rogar al destino
que te proyecte real?
¿Cuanto más o menos
este viajero de sueños
tendrá un lugar en tu memoria?

¿Lo sabrás tú... o tal vez
el quizás nunca jamás?

Llamas de llamar, Llamas de fuego,
No lo haces... me quemas.

Comentarios

  1. Suena y suena y suena pero nadie responde ..... ¿Será pues que la llama se apagó?

    M3BQJTF

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  2. Se apago la llama , pero pa´encender la hoguera.
    M4BSQJTF,J´TA .

    ResponderEliminar
  3. Sabe el poeta que no se extingue.
    Queman las palabras y la ausencia de ellas. Hielan la sangre, congelan en el ardor del silencio que habla para sí mismo.
    Los recuerdos permanecen en la memoria; si no, no sería memoria verdad?
    Los sentimientos no duermen, son noctámbulos. Sueñan despiertos una, dos veces, aunque siempre de manera abstracta, incomprensible: Como un rompecabezas. ¿Pero no tiene por qué encajar cada pieza cierto? La imperfección es necesaria en la vida para tener motivos.
    Cada pieza, se convierte en verso que no calla, verso desafiante, lleno de vida, siempre hermosos, aunque tristes. La sonrisa también es necesaria.
    El tiempo del tiempo no lo marca el hombre; es circular, marcha a su propio ritmo y en distintas dimensiones. De allí que permita realidades paralelas. No solemos comprenderlas, pero existen y las percibimos.
    Y sigo... Asomándome por la ventana cada noche para mirar el encuentro de la luna y las estrellas. Siempre brillan por encima de todo y de todos, porque son almas compañeras de sueños.
    ¿Más?
    Contemplo tus escritos y encuentro poesía que llora, que intima, que invita, que inspira, que enfrenta... Que acompaña. Eres un Señor poeta. Un abrazo.

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  4. La impaciencia de tanto esperar culmina en la fiesta del gozo de los sentidos, externos e internos... Paciencia amigo, como me dicen a mí a modo de consuelo... todo llega...
    Abrazos úrsidos.

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  5. ¡Eso sí es soberbia! :-)

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  6. ¡ Y gula ! , son dos pecados de los que no he podido desprenderme , peco de antojado , busco la cura . Anónimo ¿ Tu la tienes ?

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  7. ¡Oh! ¡Dios! ¡Que llamen! ¡Que llamen ya!

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