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Mi carpe diem.

(Dibujo: Passofinno)


Han cambiado de sitio las cosas, parezco heredar los fantasmas de Maupassant, se burlan de mí como lo hacían con él; me rodean los vasos vacíos, lo que mas ruido hace no está lleno. Se me olvida que debo comer o ese trasparente ya lo hizo por mí, no me gusta pelear con el "ambre" casi siempre me ha vencido, la única batalla que le he ganado fue un día que me le comí la hache: "H".

He leído algunos libros y hasta la vida de sus autores, sus errores y defectos que son más que sus virtudes (si es que tuvieron algunas). Siempre lo hago, va más allá de la costumbre es igual a esta necesidad de escribir. Incluso los puedo identificar a cada uno con un adjetivo, un adverbio, un verbo, un sustantivo o con solo señalarlos con el dedo. Puedo hacerles señas como los jugadores de béisbol y se que me entienden y yo a ellos... estoy seguro que hasta con señales de humo podemos comunicarnos, no importa si están vivos o muertos, mi carpe diem es eterno.

A Kafka le preocupa la palabra, sería capaz de vender su alma al diablo (sospecho que ya lo ha hecho), por encontrar siempre la que no incomoda ni le frena el ritmo de sus frases, toda palabra que él utiliza debe ser perfecta y cualquier fin para lograrlo le justifica los medios, es preciso. 
Cervantes perdió una mano y lo logró, prefirió ser manco que mal escritor, solo así podría hacer hablar a dos perros que se comen a la humanidad. 
Shakespeare se la jugó al dialelo y sigue ganando como el buen mercader. 
W.W. Jacobs describe en un renglón al que viene, llega y se va, siente que se acerca, toca a la puerta y entra con su pata de mono, lo adivina todo.
Faulkner es el dueño del tiempo, maneja la cronología a su antojo, pasa de un año a otro como si fuera hoy el ayer y, los devuelve a un futuro que ya es pasado, es un mago.
Yourcenar es cianótica, se viste de azul, se baña en azul, orina en azul y, su mundo es de mil colores todos en tonos de azul, unos mas oscuros, otros mas claros; es la dama de lapislázuli, la señora blue.
Chejov lo alivia todo cuando nada esta enfermo.
Fogwill sigue bebiendo esa mezcla de coca-cola con chianti cada vez que le hace el amor a su muchacha punk, es un punkero...

El sonido de un serpentón me lleva a otro tiempo al que no pertenezco, es una trampa de mi memoria genética, me hace caer en cuenta que todo lo que escribo es mentira, todo es experimental, si digo que lloro no es verdad, lo cierto es que estoy sonriendo; no me duele nada, todo lo confundo y creo que es mejor así, mi biografía ni a mi mismo me interesa, solo la imaginación predomina, la realidad y la fantasía estan fusionadas -¡Splash!-, yo solo soy un instrumento maquiavélico, pocos ven lo que somos, casi siempre estamos escondidos en el rincón de una biblioteca, en los cuadernos de notas, en las hojas sueltas, en una servilleta...


Comentarios

  1. Quizás a nadie le interese tu biografía... pero se lee interesante.
    Un placer pasar por tu sitio, te dejo un fuerte abrazo.

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  2. Tal y como se ven las cosas, parece que aprovechas muy bien el tiempo y, aunque sean mentiras, las escribes muy bien.

    Un abrazo.

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  3. En este escrito te reconozco, me ha dejado una sonrisa maravillosa, la forma en que te relaciones que estos iconos del arte, tu propia percepcion entre lo reverente e irreverente me encantaria saber como es tu guiño con BORGES o tal vez con LUI ANDRE SALOME, y es que me encanta tu biografía pero igual te prefiero en tu eterio, alli donde te escondes, alli donde somos mas verdad o mentiras pero es lo que somos.... Me encantaría saber como suena un serpentón y a que sitio te lleva has jugado en forma traviosa con mi intelecto BRILLANTE ERES tuya tu amante infielmente fiel
    me disculpas se que me comi sin hambre peri si con ambre algunos acentos es que escribo de un table y se mi dificulta colocarlos ;-)

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  4. Paso a dejarle un saludo de navidad y año nuevo, si es que tales festividades caben en su agenda... Espero verle pronto.

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  5. Es difícil aceptarlo, pero creo que me hizo sonrojar. Un abrazo maquinal, mi también admirado Passofinno.

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  6. Me gusta ese recorrido que haces por tu biografía, un transitar con los fantasmas de la literatura; pero lo que más me gustó es cuando dices..."pocos ven lo que somos, casi siempre estamos escondidos en el rincón de una biblioteca, en los cuadernos de notas, en las hojas sueltas, en una servilleta...".
    Así estamos, querido Néstor, en un mismo rincón.
    ¡Un fuerte abrazo!

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  7. Es una lástima no volverlo a ver publicar, porque estoy casi segura que en algún lugar sigue escribiendo...
    Por cierto, le dejé un pequeño obsequio en mi blog, pase por él cuando quiera.

    Beso!

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Otro día más sin verte...

(Foto:Passofinno) "Ya, ya no puedo más
Ya me es imposible soportar
Otro día más sin verte..."

Y estás allá Donde el tirano bebe sangre Y se adueña de tus días Para que mis noches sean eternas.
Tu voz ya no escucho Solo el eco del recuerdo Suena en mis pesadillas Y calma la angustia.
El desespero se desborda Por las líneas de la paciencia. Como este grito que no escuchas Como estos llantos sin voz...
¡Ya no puedo más! Mi cabeza es un tambor de revólver Las balas están en tu olvido Los disparos en tu adiós.
Todo orden es mi caos Los versos sin rima
La cordura en mi locura Las palabras sin significado.
Otro día más sin verte.

Carambolo

(Dibujo: Passofinno)
Era un ábrete Sésamo en todo su esplendor, con solo mirar, la imaginación jugaba al conquistador: Una pluma de avestruz con sus barbas de igual tamaño, en filigrana de oro con un diamante azul como plumilla en el cálamo, y en el raquis escrito el nombre de Maat. Una jarra de alabastro con las vísceras y los órganos de un antiguo difunto, su color pálido muerto seguía intacto. Un pabellón de electro en miniatura, que al tocar hace sonar misteriosamente los acordes de una sambuca.
Dos brazaletes dorados con incrustaciones de turquesa que forman una espiral con cabeza y cola de cobra.
Una cadena doble de oro rosado, con cierre decorado en esmeraldas y ocho sellos giratorios que la ciñen.
Un escarabeo que lleva en su laspislázuli un pedacito de cielo.
Siete perlas negras, matizadas con el brillo tenue del inframundo, fijas en el centro de un ostracon tallado en piedra caliza de Tura.
Un gato egipcio, frontal policromado, labrado simétricamente en basalto y atento siem…

Entre vacíos

 (Foto: Passofinno)
Todo se torna vacío. No hay preguntas. Cualquier palabra que escucho es como si no tuviera sonido. Nada me llama la atención, hasta los poetas con sus versos me parecen gallinas culecas, son como un cacareo molesto, como si sus pasados pesaran tanto o más que esté presente donde la pedantería es grotesca y vanidosa, trifásica por lo latosa. Ya no hay escritores que valga la pena leer y  están haciendo quedar  en rídiculo a los antiguos, como si no les hubieran aprendido o entendido nada; casi todos los copian como autómatas, no son originales y se ufanan de sus lineas recicladas que solo son lastres sintácticos sin fuerza, rémoras incrustadas sin duendes, sin demiurgos, sin caballeros andantes con la locura como corona de la cordura.  Lo dulce tiene un sabor amargo, que empalaga, que fastidia. Ya nada de lo que leo o escucho me eriza la piel, ni me hace pensar, ni me anima a intentar cometer poesía. Creo que estoy muerto y mis átomos no se han desprendido porque no…