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De la realidad a la ficción.

(Foto: Passofinno)

Hablo desde la ficción. Siempre entro a ella por la realidad sin ningún rasguño. En mi fantasía es donde mejor me encuentro, pero ultimamente siento que me hace daño. Los años siguen pasando y la ilusión no toma cuerpo alguno. Yo quiero creer, pero ya no sé en que o quien...
Mi mundo se deshace.
Ya no pregunto, de antemano sé que no hay respuestas, el silencio es el dueño de ellas.
Nunca pensé que amar tanto fuera tan dañino. Nunca pensé que el poder del amor se dejará vencer por el tiempo, la distancia, el olvido...
Debí aprender a caminar sin huellas, sin dejar rastro alguno ¿Para qué?... Si es porque la muerte cree que le huyo, se equivoca, es solo hacía ella, a donde va mi camino.
Hoy quiero salir de mi ficción y entrar a la realidad pero temo a las heridas, la realidad es tan cruel como lo es el amar sin medidas, sin tiempo, sin distancias, sin olvidos.

Comentarios

  1. HERMOSA SENCILLAMENTE HERMOSA,SENTIDA, DOLIDA Y ?...............
    ME GUSTÓ. Y .... MUCHO...

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  2. ¿Cuántas veces el mundo me ha tildado de extremista por esa entrega desmesurada, dolida...? Amar hasta los tuétanos, hasta el último aliento, hasta que caiga la última gota de sangre embebida en lágrimas lujuriosas, que no dejan más que vacíos, vacíos en la mente, el cuerpo y el espíritu... Apasionada siempre, irracional ya no tanto...

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Entre vacíos

 (Foto: Passofinno)
Todo se torna vacío. No hay preguntas. Cualquier palabra que escucho es como si no tuviera sonido. Nada me llama la atención, hasta los poetas con sus versos me parecen gallinas culecas, son como un cacareo molesto, como si sus pasados pesaran tanto o más que esté presente donde la pedantería es grotesca y vanidosa, trifásica por lo latosa. Ya no hay escritores que valga la pena leer y  están haciendo quedar  en rídiculo a los antiguos, como si no les hubieran aprendido o entendido nada; casi todos los copian como autómatas, no son originales y se ufanan de sus lineas recicladas que solo son lastres sintácticos sin fuerza, rémoras incrustadas sin duendes, sin demiurgos, sin caballeros andantes con la locura como corona de la cordura.  Lo dulce tiene un sabor amargo, que empalaga, que fastidia. Ya nada de lo que leo o escucho me eriza la piel, ni me hace pensar, ni me anima a intentar cometer poesía. Creo que estoy muerto y mis átomos no se han desprendido porque no…

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(Foto:Passofinno) "Ya, ya no puedo más
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Una cadena doble de oro rosado, con cierre decorado en esmeraldas y ocho sellos giratorios que la ciñen.
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