Ir al contenido principal

Lo quiero todo

 (Dibujo: Passofinno)

Soy de extremos.
Muy mal compañero de viaje.
Continuamente, cambio de opinión. 
Todo lo que escribo es realidad y fantasía, son palabras que nacen de lo muerto, del pasado, de la ilusión, de los sueños, de lo vivido, de los deseos, de la contradicción, de lo odiado, de lo amado, de la nada. 
El odio y el amor son mi constante compañía.
Hay momentos en que nada quiero con instantes en que lo quiero todo. 
No se molesten en juzgarme o entenderme, yo solo soy mi propio verdugo.

Comentarios

  1. Hola estimado amigo.
    Todos somos nuestros propios verdugos y salvadores.
    No lo dudes.
    Un abrazo afectuoso.

    ResponderEliminar
  2. No intentare juzgarte ni entenderte , solo te acompañare en tus extremos , que se tocan con los míos tuya tu amante siempre infielmente fiel un abrazo me reencuentras? eres una especie de conciencia

    ResponderEliminar
  3. Gracias por pasar por mi blog no me dejes ....

    ResponderEliminar
  4. No podría juzgarte, muchas veces yo mismo no sé bien qué demonios quiero.
    Un abrazo.
    HD

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Otro día más sin verte...

(Foto:Passofinno) "Ya, ya no puedo más
Ya me es imposible soportar
Otro día más sin verte..."

Y estás allá Donde el tirano bebe sangre Y se adueña de tus días Para que mis noches sean eternas.
Tu voz ya no escucho Solo el eco del recuerdo Suena en mis pesadillas Y calma la angustia.
El desespero se desborda Por las líneas de la paciencia. Como este grito que no escuchas Como estos llantos sin voz...
¡Ya no puedo más! Mi cabeza es un tambor de revólver Las balas están en tu olvido Los disparos en tu adiós.
Todo orden es mi caos Los versos sin rima
La cordura en mi locura Las palabras sin significado.
Otro día más sin verte.

La del aroma

(M.R. d F.)
Fue un día de mercado, de aquellos que cuando uno se levanta sabe que si dispara un tiro no dará en el blanco: La cara triste, pelo reblujado, arrugas como de ciruelas pasas; así de ese tamaño tenía hasta la mirada. Estaba desencajado, a medio despertar, y para colmo de males sin ganas de ir al centro comercial porque los odio cuando tengo poca plata. Pero ese día iba a ser de no olvidar. Un olor como salvaje irresistible, suave y silvestre a la vez fue percibiendo mi sinestesia, debía seguirlo, marcaba la ruta al supermercado. Juro por Dios que el cielo bajó para ver su paso fino. El viento se colaba en su cabello contemplando cada mechón. Impregnó todo de su esencia. Era ella, la del aroma...

Carambolo

(Dibujo: Passofinno)
Era un ábrete Sésamo en todo su esplendor, con solo mirar, la imaginación jugaba al conquistador: Una pluma de avestruz con sus barbas de igual tamaño, en filigrana de oro con un diamante azul como plumilla en el cálamo, y en el raquis escrito el nombre de Maat. Una jarra de alabastro con las vísceras y los órganos de un antiguo difunto, su color pálido muerto seguía intacto. Un pabellón de electro en miniatura, que al tocar hace sonar misteriosamente los acordes de una sambuca.
Dos brazaletes dorados con incrustaciones de turquesa que forman una espiral con cabeza y cola de cobra.
Una cadena doble de oro rosado, con cierre decorado en esmeraldas y ocho sellos giratorios que la ciñen.
Un escarabeo que lleva en su laspislázuli un pedacito de cielo.
Siete perlas negras, matizadas con el brillo tenue del inframundo, fijas en el centro de un ostracon tallado en piedra caliza de Tura.
Un gato egipcio, frontal policromado, labrado simétricamente en basalto y atento siem…