Vistas a la página totales

martes, 1 de diciembre de 2015

La mujer en el tranvía

(Dibujo: Passofinno)

Fue en un sueño la primera vez que viajé en un tranvía, lo más raro y curioso es que yo aún no había nacido.

Una mujer, de noble y bella figura, pasos seguros y elegantes, va caminando con un poco de afán hacia una estación, donde está listo a salir el tranvía que atraviesa la ciudad y que la divide en dos como lo hace su rio.
Ella se ajusta la cofia que recoge su negro cabello mientras  aligera sus pasos, el aire que empieza a soplar y amenaza lluvia quiere irse con ella, le gusta su aroma. Pero, a ella nada la detiene, ni las miradas, ni los piropos, ni el extraño coqueteo del viento; debe llegar antes de que caigan las primeras gotas, y de que parta quien la puede llevar a su destino.
Un vagón, de gruesa lamina y fina madera de color escarlata con ribetes dorados, está frente a mí. Los rieles que lo sostienen brillan con un intenso destello por el uso, parece como si tuvieran en su acero el arco iris que se niega en el cielo a salir.
la hermosa señora, de piel lozana, sube los tres peldaños de la escalerilla; se aferra con sus delicados dedos translúcidos a la manigueta dorada, sus distinguidas piernas abordan el piso y se dirigen en busca de un asiento donde prontamente encuentra como acomodarse para el viaje.
Los carriles se van alejando sin desaparecer, se alargan como la noche que pronto va a comenzar...

-Duerme, duerme tranquilo... sueña, sueña que esa es la realidad- Dice suavemente en murmullos la mujer en el tranvía, mientras acaricia con amor y dulzura su vientre.

viernes, 20 de noviembre de 2015

El Lápiz Mágico

(Foto: Passofinno)

Este lápiz es mágico, tiene un cuerpo bioplásmico a su alrededor, el poder del "Ki kung" le llaman, yo le digo aura. Por eso me acostumbré a escribir con él. Antes lo hacía con lapicero, por lo regular de tinta verde pero, me cambié a lápiz buscando un no sé qué... tal vez queriendo ahorrar papel (colaborar con el medio ambiente), además, si me equivoco al estar escribiendo, puedo borrar, añadir, corregir o quitar palabras que se concatenan con mala intención, con el ánimo de hacernos pensar más de la cuenta. Palabras brujas eso es lo que son.
Quizá también escribo a lápiz buscando fluidez o mas bien, evitando que en un futuro próximo o lejano, estas hojas se manchen, se destiñan, deteriorando las letras como ya me ha ocurrido antes con ciertos cuadernos de notas en los que había escrito: intentos poéticos, relatos experimentales, efusivos ensayos, crónicas dispersas, frases e ideas para posteriores cuentos y, principios de novelas inconclusas que de tanto estar en remojo, sudaron como manos de tímido, causando esa humedad que destruyó mis textos haciéndolos parecer como si fueran planos o mapas de antiguos tesoros piratas. Estoy seguro que así fue.

Pero, lo que en realidad quiero aquí contar, es sobre este lápiz con el que estoy escribiendo estas líneas. No sé porqué conté esas otras cosas anteriores, o mejor dicho: si lo sé, y es ahí donde está el detalle de este asunto del Lápiz Mágico. Cada vez que voy a escribir algo sale todo lo contrario a lo pensado, a la idea central del tema seleccionado. Él se adueña de mis manos, quiere forjar con ellas una distopía universal, tiene de esclavo a este pobre delitante como su pendolista de cabecera, me hace plasmar cosas que no tengo idea de donde salen, igual a como está ocurriendo en estos momentos con este calambur de letras cirílicas que acabo de borrar...
Será imposible seguir escribiendo por hoy, porque puedo cometer una barbaridad, presiento que este lápiz está como enojado, no quiere que yo revele su secreto, dice que es como quitarle la máscara a un luchador sabiendo que él es el vencedor; por lo que veo no es correcto, y puede desquitarse conmigo de alguna manera, está brillando más de la cuenta y con colores no muy sanos en los rayos de su aura, es mejor prevenir que curar; un lápiz mágico enojado es más peligroso que un escritor sin aplausos... "post hoc, ergo propter hoc" ¡hasta pronto! "sine die".

-¡Hola, hola!... ¿Hay alguien ahí?... ¡Hey oigan soy yo! (Decir YO es aliterativo, digamos que en parte si soy yo)... Bueno, bueno, hagamos de cuenta que ahí están...-

¡Tomen pa'qué lleven!

(Foto: Passofinno)

Tomen pa'qué lleven
Aquí me tienen
Denigrando con altura
De hombres y mujeres
Los hombres son bestias
Que en la cárcel se culean
Mafiosos y cacorros
Pirobos sin cultura
Caníbales con cuernos
Sicarios traidores
Jíbaros lavaperros
Dueños del infierno
Las mujeres son brutas
El hombre les pide
Que callen la boca
Le abren las patas
Le entregan la cuca
Somos deterioro social 
Herencia genética
De los que hoy nos acusan
Padres hipócritas
Mades alcahuetas
¿Por qué se asustan?
Creyeron que con dinero
Todo lo arreglaron
Se volvieron pistoleros
Y antes la cagaron
¡Tomen pa'qué lleven!
Aquí tienen lo que engendraron
Generación del anticristo
Ustedes lo Crearon
¡Tomen pa'qué lleven!
¡Tomen pa'qué lleven!
¡Tomen pa'qué lleven!

jueves, 19 de noviembre de 2015

Nada existe todo es mentira

(Foto: Passofinno)

Nada existe todo es mentira
 Este engendro se resiste
A ese que no existe
Y que tú llamas Dios
Como tampoco el Diablo existe
Ni la bondad ni la ira ni el amor
Todo es un engaño
La misma mentira año tras año
Familia honor y dignidad
Igual que la esperanza hacen daño
Nada existe todo es mentira
Si todo fuera verdad
Seríamos el sueño
De un dios borracho
Aléjate de todo
Todos son malos
El rico el pobre
El que peca el que reza
El que abraza el que aconseja
Te llevan por los cachos
Picos puñaladas van
De frente por la espalda
Pela el cobre y anda 
Cualquiera por la plata
¡Nada existe todo es mentira!
¡Solo hay putas!
¡Solo hay ratas!

Eso de escribir

(Foto: Passofinno)

"¿Cómo ha de tener autoridad en lo grande el que se muestra olvidadizo y negligente en lo pequeño? Nadie es responsable de las equivocaciones involuntarias; pero no merece nombre de escritor formal quien deja sustituir a sabiendas un yerro, por leve que parezca" (Historia de los heterodoxos españoles, por Marcelino Menéndez y Pelayo)


Me gusta escribir pero no soy escritor, lo intento sin saber, y debería comprometerme a serlo. Pero del dicho al hecho hay un trecho que se debe llenar con dedicación, entusiasmo, contemplación, asombro, fantasía, curiosidad, ira, amor, engaño, pasión, dolor, motivación, y como cosa rara -siempre paradójica- sin la preocupación ni el afán de llegar; haciéndose cómplice de la contradicción, de la pereza intelectual, de la eterna dualidad de la que están hechos todos los que escribimos desde la alcoba o en el sofá. El verdadero interés está en escribir por esa necesidad que no se puede evitar, con la que hay que cumplir como si fuera fisiológica o espiritual, o las dos a la vez.
Me considero mejor un escribidor, un juntaletras, o como alguna vez me dijeron: un tejedor de palabras que intenta aprender el hacer bien sus puntadas, identificando en cada nueva costura los lastres sintácticos. Aprendiendo en cada insomnio a caminar por los dédalos noctámbulos, a leer la simbología de los sueños y a cuadrar en la ortografía de la palabras, las matemáticas.
La sola palabra: ESCRITOR, me infunde un profundo respeto e incluso hasta un poco de miedo. La asocio con la autoridad, el poder, el bien saber para mal o parabién de quien la ejerce y la lee. Implica algo más que simples sílabas o fonemas, mucho más que responsabilidad, deberes o derechos; ese vocablo no es solo letras, ni es un título para presumir, ni inflar en el pecho con el superfluo aire del ego. No es gratuito creer que el cielo o los infiernos están siempre acechano debajo de su línea.
Ser escritor es ser un dios, un demiurgo creador de infinitos mundos paralelos que está por encima de su vanidad pero por debajo de la belleza, rindiendo honores como fiel vasallo de lo sublime. Es un dios esclavo de la imaginación, y el Numen es el dueño de su tiempo.Sus plabras son el Fiat que encajan con maestría y fantasía en los piñones de la creación, ni le faltan ni le sobran, siempre son las precisas; tienen el ritmo, la eufonía, la prosodia, y la sintaxis correcta. La literatura es su trono y la Poesía su universo, eterna va implícita en cada renglón.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La triple moral

(Dibujo: Passofinno)


Está de moda

La triple moral

La que a todos importa

Pero nadie aplica

Cuando critican

A diestra y siniestra

Del fracaso y la derrota

De los que abren la bocota

Hablando sin parar

Lo dice la Diva

La Mencha y la Gaviota

Tres que son Una

Y en cada una

Una moral

Suma y multiplica

Lo que divide la conciencia

Ya no hay ciencia

En la pica pica

Da lo mismo la paciencia

Y la vergüenza

Que tener triple moral

La del aroma

(M.R. d F.)

Fue un día de mercado, de aquellos que cuando uno se levanta sabe que si dispara un tiro no dará en el blanco: La cara triste, pelo reblujado, arrugas como de ciruelas pasas; así de ese tamaño tenía hasta la mirada.
Estaba desencajado, me había acabado de despertar, y para colmo de males sin ganas de ir al centro comercial porque los odio cuando tengo poca plata.
Pero ese día iba a ser de no olvidar. Un olor como salvaje irresistible, suave y silvestre a la vez fue percibiendo mi sinestesia, debía seguirlo, y me indicaba la ruta al supermercado.
Juro por Dios que el cielo bajó para ver su paso fino. El viento se colaba en su cabello contemplando cada mechón. Impregnó todo de su esencia. Era ella, la del aroma...

De anti editoriales y otros delitos

(Foto: Passofinno)

Después de leer algunos editoriales sobre diversos temas, donde la opinión toma rumbos por caminos asfaltados, por trochas y por atajos; queda la impresión de que toda solución propuesta al lector, no llega a su destino, ni conduce a la meta que habría de llegar.
Parece como si las palabras al ir tejiendo el texto se van descosiendo al final. La expolición se camufla en las frases, y no es por ignorancia ni falta de gramática, y menos aún de ingenio y creatividad por que de esto y más nos sobra a los colombianos; si no, que lo dicho se torna en pescadilla como un círculo vicioso que se traga su propia cola. Todo está bien escrito, pero nos sigue faltando los cinco para el peso, se requiere que el aforismo aflore con la credibilidad de la ¡Eureka! y no haya quien o porqué deba refutar. Se necesita un editorial que plantee el problema y que al menos nos oriente a la solución, sin dejarnos desviar a los sofismas ni a las entelequias.
De distinta forma todos los editoriales dicen lo mismo, y nos dejan un acertijo en cada lectura. Sé que hay un riesgo al generalizar, peo si leemos entre líneas y logramos encontrar la semiología que hay entre los espacios de cada palabra, podemos redescubrir que la guerra y la paz son los protagonistas del bien y del mal que nos aquejan, que están cabalgando hacia todas las direcciones y han permeado todo asunto a tratar.
Sin embargo, el bien y el mal se mezclan astutamente jugando a dos bandos. Se disfrazan, se dilatan, y los hilos que se destejen en cada argumento, manejan al bien y al mal como a títeres que lanzan piedras en los caminos asfaltados, enroscan maleza en las trochas y tienden enredos en los atajos. Es como si algo más estuviera detrás de ellos, y no digamos que son los extraterrestres para no perder credibilidad, pero algo aí está pasando.
Se publican editoriales, se escriben textos y notas, se busca afanosamente que los contenidos expliquen al detalle el porqué de las cosas; y pasa como en el drama de Sísifo que al llegar a su destino, la piedra se derrumba igual que las palabras en las columnas de opinión. Todo cae al abismo, y es necesario retroceder como en un túnel del tiempo para empezar nuevamente a encontrar las razones, que desde y antes de la Independencia, no hemos podido decantar para hallar la esencia de nuestra idiosincracia.
Llevo un tiempo pensando en como escribir un anti editorial donde lo que proponga en él, este de acorde con la opinión. Algo imposible de lograr. Por más que se intente inventar el lego en las palabras que edifiquen una verdad como la gran panacea, estoy casi seguro que así como puede ser un anti editorial no es nada raro que se pueda convertir en un delito o hasta en una grave enfermedad que ni el bálsamo del feo Blas pueda solucionar.
En el país de la felicidad también el bien y el mal pueden bailar, reír y gozar; la cárcel es posible para el inocente y el poder para los culpables, el sagrado corazón puede arder y no quemar o viceversa. Por eso, hoy no quise pensar más en cómo escribir este anti editorial, y me arriesgué sin anestesia a hacerlo sin freno, para ver si de pronto llego a donde deberían llevar los caminos.

SACUDE, JURA, PROMETE

(Foto: Passofinno)


Desesperada está

Mi mente que no te toca

Mi ilusión que no te besa

Mis ojos que no te sueñan

Sacude tus piernas

Baila mientras juras

Promete y siente

Que hay una corriente

Que sube por tus venas

Dispara tu amor

Da en el blanco a mi corazón

Regálame tus problemas

Yo tengo la solución

Sacude jura promete

Bailemos los dos

En esta habitación

Compromete tu piel

Con esta pasión

Cierra los ojos

Dámelo todo

Escucha grita miente

Sacude jura promete


martes, 17 de noviembre de 2015

¡DURO CONTRA EL MURO!

(Foto: Passofinno)
----------------
Bota
Todo lo que sobra
Duro contra el muro
Pule tu derrota
Brota como roca
Obstruye el paso
Como el fracaso
Pero no las ganas
Vuela sin alas
Del cielo al infierno
Y viceversa 
Con fuerza
Contigo
Sin ti
Con ilusión
Sin esperanza
Da igual
Lo dice el sabio:
Fortalece
Lo que no mata.
Soy cucaracha
Soy bestia
Soy animal
¡Duro contra el muro!

sábado, 24 de octubre de 2015

Todo lleva al amor...

Cualquier hoja en blanco, siempre cautiva de inmediato al encanto; y sin tener una sola palabra escrita, ya tiene impresa -sin mácula- la seducción en cada una de sus líneas...
Todo lleva al amor, todo me conduce a ella, a la mujer.
Si quiero escribir sobre un tema cualquiera, como lo hago en este momento; por algún lado, ella y el amor entran sin pedir permiso a mi pensamiento: El ensayo quiere ser poema, el cuento termina romántico, y en la novela hay un temblor si se omite al amor, poco a poco se convierte en todo un tratado donde la pasión esculca hasta el rencor, y el placer se trasmuta en odio, los besos en desprecio y los abrazos en puñales; son habitantes que se escapan de la caja de Pandora a intentar vencer toda esperanza... Ella, cambia de inmediato el Universo y son mis deseos los que van tomando forma con todos los riesgos que conlleva ese amor.
Me domina de la mujer su encanto, no puedo decirle que no...

domingo, 22 de marzo de 2015

Descuidos

(Foto: Passofinno)

Los puntos suspensivos son los que más me persiguen, se acomodan donde quieren, descansan sin necesidad, pero son frágiles como las palabras que les acechan. 
Invento frases donde el lastre se oculta sin permiso, lo hace por ignorancia. Las disculpo porque no hay mala fe, ni mala voluntad en ellas. 
La ignorancia gramatical es manifiesta y atrevida, debo enseñarle a ser simpática. 
No corrijo al instante lo escrito, es un problema que admito, es una vergüenza que no se aleja. La pereza intelectual es la dueña.
Me trago tildes, otras tantas las lanzo como dardos para ver en que letras caen. Forman pasados de los presentes, y a mis futuros los desaparecen... que importa, al fin y al cabo el futuro nunca llega, y los pasados siguen en el presente.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Son sus pasos...

 (Foto: Passofinno)

Son sus pasos. Llegan a mi puerta. Se detienen. Los reconozco por su forma de pisar: Un paso lo hace más fuerte que el otro, cada movimiento tiene una señal, hablan en su propio idioma un lenguaje que aún no entiendo. Sus ecos resuenan con la seguridad de llegar donde los esperan. Pero, cuando están cerca, dudan, esperan, se van. 

¿Qué te detiene? ¿Será acaso el desconocer, el no saber quién soy en realidad?

Las sorpresas tienen un porcentaje muy alto de desencanto, casi todas son siempre lo que no se espera o lo que no se quiere. Estoy convencido de que el engaño siempre viene oculto en su papel de regalo.

Es mejor así, con desilusión a bordo. No sé si es Séneca o uno de esos otros tantos y tontos, o sabios y especuladores que filosofan a voz abierta u ocultos en los oráculos, en los proscenios de los teatros o en la prisión mientras beben cicuta, que me dijo alguna vez mientras volaba sin sombras por la línea del tiempo, que es mejor tener cierto grado de pesimismo moderado, para que la ira no nos gane en el momento en que todo se nos derrumba ante una vana ilusión, ante un amor que no fue el que idealizamos, ante aquello que soñamos y al despertar lo encontramos sin la máscara que le forjamos... "amos" y más "amos" de los que nos adueñamos aún siendo sus esclavos ¡dualidad nouménica!

Me quedé sin aliento. Siempre digo lo que intento con palabras que le ganan en velocidad a las frases. Si las escribo, se acomodan como pueden. Si las hablo se enredan en la lengua, se mastican entre los dientes, salen como salivas, se tragan solas a veces; mis palabras no piensan como yo, no se entienden en su realidad ni en su metafísica.

Yo podría abrir la puerta con solo escuchar tu último paso, podría incluso hasta obligarte a entrar si pretendes nuevamente en huir; esta bestia que hay en mí no se detendría al verte... pero... Tienes toda la razón, es mejor que no sigas, que no toques; la desilusión está a tu alcance, a un simple toc-toc. Devuelve tus pasos como siempre lo haces, no soy recomendable

domingo, 22 de febrero de 2015

domingo, 15 de febrero de 2015

Ya casi te olvido

(Foto: Passofinno)

Ya casi te olvido, lo estoy logrando. Es mi decisión sacar de cada recoveco de mi mente tu imagen que  invento cada noche cuando me duermo. Hago esos ejercicios para olvidarte, aquellos con los que una vez te escribí un poema ¿Te acuerdas? 
Esta vez he cambiado mis tácticas y estrategías, no quiero robarle versos a nadie así se me impriman en las líneas unas que otras frases. Sé que estás a un click, incluso podría hasta escucharte, pero tenerte no puedo. Tú huyes por la Internet, te escondes en los cables cuando me presientes. Mi eidolon se funde en tus sombras cuando se encuentran debajo de tu puerta. Tú, a un lado de esa división escuchando mis pasos, mi impaciencia, el desespero de mis dedos que tocan tu ding dong.
Te veo desnuda cuando ya cerca no estoy, tomas mis besos que he dejado y los riegas en las flores de tu jardín. En la realidad, mi piel está virgen de ti y la tuya de mí, pero nos inventamos pasiones, mis deseos son tan desaforados que tienen el poder para que las ilusiones cabalguen a la imaginación, dejando al galope  en cada sendero de tu cuerpo, un pecado sagrado.
Te digo, que ya casi estoy logrando el olvidarte como mujer, como si fueras mi amante. Este método a veces me funciona: Introduzco mi cabeza dentro de una bolsa de papel, frágil como mis intentos. En esos instantes, cuando me falta el aire, no puedo desearte ni darte los tantos besos que en tus labios a la distancia te doy, y... solo quiero que me ayudes a no ahogarme, que rasgues lo que me está matando, que me salves de olvidarte como amante, como mujer.
El método dos me está dando las pautas para encontrar el correcto, consiste en: Dentro de una caneca con agua fuerte, tan fría como los sentimientos del destino que me toca vivir, me sumerjo desnudo con tu nombre escrito entre pecho y espalda. Contengo la respiración y tú empiezas a desvanecerte, tus palabras con las que me escribes esos códigos se convierten en cabalas y empiezan a jugar con el agua que van borrando tu nombre... Sé que es peligroso, pero, por ahora, no veo otras formas. Lo seguiré intentando, es una promesa.

Estamos condenados a no vernos, a no tenernos. Si ello llegase a ocurrir, estaría en peligro la humanidad. El Universo afrontaría un nuevo Big-Bang.

sábado, 7 de febrero de 2015

Son dos pasos, son una eternidad, no es nada, es todo...

 (Foto: Passofinno)

Son dos pasos, son una eternidad, no es nada, es todo...
Caprichos, miedo, barbarie, sexo, libertad, infidelidad, lealtad, mayo del sesenta y ocho, carteles, confusión, equivocaciones, remiendos, ocasiones, cigarros, filosofía va y viene... A Sartre no lo entiende ni la madre  (solo los que fuman hachís lo pueden filosofar), por eso ella -la madre- se volvió a casar: Que niño tan joven, tan latoso, pregunta y pregunta, pendejo hasta viejo con tanta angustia existencial. Pero me hace pensar, a revolcar el cráneo, estoy que doy en el clavo... ¡EUREKA!

A Sócrates no le gusta que uno escriba, él dice que cuando uno escribe ofende y daña  a la memoria. Si los hombres nunca hubiéramos escrito ni en arcilla ni en papel, ni en papiros y rocas, nuestras mentes serían como la Internet. Una biblioteca universal, el gran sueño de Borges, estaría en la mente de cada cual.

Los Anunnakis me cuentan verdades a medias, son unos idiotas. Desde que se fueron, jamás han vuelto, si así fuera yo ya hubiera copulado con la diosa Isthar.

Las arcillas me cuentan de un poema de Gilgamesh cuando llora la muerte de Enkidú y busca los dos pasos de la juventud que llevan a la eternidad.
Sumeria, Mesopotamia, Babilonia ¡que sinvergüenzas! son todas, una, y de ellas brota el ladrillo azul.

Petronio es un Satiricón, camina por lo mundano de Roma, le gusta luchar como un gladiador pero es un senador gay. No le importa que Nerón lo juzgue por envidia con tal que no se acabe el bacanal de Trimalción y lo acompañen siempre Encolpio y Gitón. No se los reprocho, ni al uno ni a los otros, allá ellos y sus circunstancias como diría un Ortega y Gasset

Enuma Elish... Desde lo alto, regreso al origen. Me detengo en el Zohar, me asombra su esplendor. Cabala, confusión, decodificación, códigos, gritos, llanto, emoción, alegría, felicidad... puro arrebato.

Revolución francesa, Robespierre, Marat, asesinos, asesinas, cuchillos, sangre, guillotina, María Antonieta, Luis XVI, Delfines, Napoleón, Josefina bla, bla ,bla.

jueves, 29 de enero de 2015

Me ubico

 (Foto: Passofinno)

Haber, haber, yo me ubico...
Hummm... 
Entre escribidor y poetastro 
¡Aquí estoy bien!:
(Mal) 
Ese es mi sitio.

sábado, 24 de enero de 2015

Hoy no soy

  (Foto: Passofinno)

Hoy no soy, me he vuelto indiferente, más torpe, sin fino recelo ni resiliente.
El importaculismo me absorbe.

Te busco entre líneas y puntos suspensivos, en las noches de licantropía, en la lengua de lo salvaje, en los lamentos de la luna llena, en el sol que arde.
Armo tus migajas en mi cubo de Rubik.

Como Gilgamesh desde la puerta de Isthar grito con furia a las nubes negras.
¡SHUTUR ELI SHARRI!
Los truenos, como carcajadas me responden, se burlan de mí.

Entro y salgo nuevamente de la realidad a la fantasía sin ningún rasguño, pero esta vez deseo descubrirme, aún con nuevas heridas -las tuyas y las mías- en una eterna dimesión.

Sé que sabes volar
¿Cuáles son tus códigos?