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Mostrando las entradas de marzo, 2013

Mi problema con la poesía.

(Dibujo: Passofinno)
La poesía... a veces siento que la odio. Cuando en sus páginas encuentro un poema y alguno de sus versos me sorprende; no soy capaz de seguir leyendo los otros, nunca termino un libro completo.  En los versos que me detengo los quiero digerir despacio, como cuando come la gente culta y mastican su alimento muchas veces; dicen, que eso es salud y estética del cuerpo. Esos versos que así me llenan, no me dejan probar los otros, mi ansiedad tan glotona se los quiere tragar ¡Saber a que saben! pero el contenerme hace que a la poesía la odie.
Detesto aún más a mi poesía cuando a la medianoche me despierta un prólogo con una línea llena de puntos suspensivos; una idea que vuela con alas gigantes de papel, un intento de frase disfrazada en versos o un incomodo resorte automático que levanta medio cuerpo de mi colchón de plumas y laurel.
Y, como no repudiarla, si mi sueño placentero de la noche empieza su pesadilla cuando el tirano dueño de la casa de la poesía y esposo d…

Revelaciones de un alter ego detestable (III)

(Dibujo: Passofinno)
(Sin sabor es lo que alimenta la soledad)
ANA Anarquista, anacrónico, anacoreta, anaconda, analfabeta, anal... Todo lo que contenga: Ana, me interesa.
¡Ana!... ¡Ana! Con solo pronunciar el nombre se me hace chocolate en la boca, igual cuando beso cada poro de su tez negra como el azabache. Esa piel que parece derretirse cuando la pasión nos coge por su cuenta en un sesenta y nueve de anagrama... ¡Ana!... ¡Ana!

Ella odia cuando la llamo: Ana. Me recuerda hasta el cansancio que su nombres es Anastasia, como la Gran Duquesa Rusa de la que dice es descendiente directa. Sí, de verdad. Su abuela le dejó la historia real escrita -como herencia- con fechas y fotos en hojas incrustadas de un portulano. Yo pienso que es más bien de linaje Bantú o tal vez Masai, porque el porte de reina es innegable.
Dice que cuando no ironice más (toda vez que cuenta su historia) me mostrará las evidencias. Yo le he dicho que le creo, que no me burlo, que me río es por los nervios. Ella pone…

Revelaciones de un alter ego detestable (II)

(Dibujo: Passofinno)

(La soledad y la antigüedad tiene el mismo color sepia y la piel gótica) Mími. Es vampira, mejor dicho: ex-vampira. Tiene todo un proceso de rehabilitación, aún conserva ciertos poderes pero no los puede usar , retrasaría su recuperación; sería como quemar sus últimos cartuchos, su única esperanza de volver a vivir una vida normal. Es que eso de ser chupasangre y dormir en un ataúd se vuelve rutinario. Hay que cambiar el menú y la rumba es la receta.
Ella no me ha contado toda la verdad, me lo prometió pero no lo ha hecho. Dice que cuando lo haga tendremos que ser los dueños del tiempo porque será largo y tendido en un triclinio al estilo romano. Habrá que tomar notas así estemos desnudos, quizá grabar parte de la conversación; se hincharán las pelotas del cansancio ya que hay tema para rato; hasta con que escribir un libro o porque no, una saga más, una trilogía o tetralogía. Lo poco que me ha adelantado es que por su sangre corren ríos de cuerpos desbordados en o…

Revelaciones de un alter ego detestable (I)

(Dibujo: Passofinno)
(La soledad es ígnea obsidiana, cristalina y opaca. También corta las venas)
TABATA Me excita la soledad de las mujeres solas, de aquellas que por compañía solo tienen un gato, un frespuder, pericos, canarios o cualquier otra puta mascota. Sus espacios huelen a miaos domados, a rila, a naftalina, a chanel vencido, a noches cansadas; a baldosas restregadas con falsas lavandas.
Me gusta verlas cuando se asoman en la mañana a los balcones de rejas, cuando la turgencia de sus senos apunta hacia el cielo desafiando la pasión de los ángeles caídos.
Tabata es distinta. No le gustan los perros menos los gatos, dice que tienen pasos de ladrón, y que los pericos no cantan y que los canarios sí pero cansan igual. Ella es distinta, pero está sola como las demás.
Una vez tuvo una hicotea. Cierta noche la malparida desagradecida se fue sin decir adiós, no le gustaba Tabata como compañía. Esa tortuga no caminaba, corría como si estuviera huyendo del orco que tendría como destino. …