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domingo, 22 de febrero de 2015

domingo, 15 de febrero de 2015

Ya casi te olvido

(Foto: Passofinno)

Ya casi te olvido, lo estoy logrando. Es mi decisión sacar de cada recoveco de mi mente tu imagen que  invento cada noche cuando me duermo. Hago esos ejercicios para olvidarte, aquellos con los que una vez te escribí un poema ¿Te acuerdas? 
Esta vez he cambiado mis tácticas y estrategías, no quiero robarle versos a nadie así se me impriman en las líneas unas que otras frases. Sé que estás a un click, incluso podría hasta escucharte, pero tenerte no puedo. Tú huyes por la Internet, te escondes en los cables cuando me presientes. Mi eidolon se funde en tus sombras cuando se encuentran debajo de tu puerta. Tú, a un lado de esa división escuchando mis pasos, mi impaciencia, el desespero de mis dedos que tocan tu ding dong.
Te veo desnuda cuando ya cerca no estoy, tomas mis besos que he dejado y los riegas en las flores de tu jardín. En la realidad, mi piel está virgen de ti y la tuya de mí, pero nos inventamos pasiones, mis deseos son tan desaforados que tienen el poder para que las ilusiones cabalguen a la imaginación, dejando al galope  en cada sendero de tu cuerpo, un pecado sagrado.
Te digo, que ya casi estoy logrando el olvidarte como mujer, como si fueras mi amante. Este método a veces me funciona: Introduzco mi cabeza dentro de una bolsa de papel, frágil como mis intentos. En esos instantes, cuando me falta el aire, no puedo desearte ni darte los tantos besos que en tus labios a la distancia te doy, y... solo quiero que me ayudes a no ahogarme, que rasgues lo que me está matando, que me salves de olvidarte como amante, como mujer.
El método dos me está dando las pautas para encontrar el correcto, consiste en: Dentro de una caneca con agua fuerte, tan fría como los sentimientos del destino que me toca vivir, me sumerjo desnudo con tu nombre escrito entre pecho y espalda. Contengo la respiración y tú empiezas a desvanecerte, tus palabras con las que me escribes esos códigos se convierten en cabalas y empiezan a jugar con el agua que van borrando tu nombre... Sé que es peligroso, pero, por ahora, no veo otras formas. Lo seguiré intentando, es una promesa.

Estamos condenados a no vernos, a no tenernos. Si ello llegase a ocurrir, estaría en peligro la humanidad. El Universo afrontaría un nuevo Big-Bang.

sábado, 7 de febrero de 2015

Son dos pasos, son una eternidad, no es nada, es todo...

 (Foto: Passofinno)

Son dos pasos, son una eternidad, no es nada, es todo...
Caprichos, miedo, barbarie, sexo, libertad, infidelidad, lealtad, mayo del sesenta y ocho, carteles, confusión, equivocaciones, remiendos, ocasiones, cigarros, filosofía va y viene... A Sartre no lo entiende ni la madre  (solo los que fuman hachís lo pueden filosofar), por eso ella -la madre- se volvió a casar: Que niño tan joven, tan latoso, pregunta y pregunta, pendejo hasta viejo con tanta angustia existencial. Pero me hace pensar, a revolcar el cráneo, estoy que doy en el clavo... ¡EUREKA!

A Sócrates no le gusta que uno escriba, él dice que cuando uno escribe ofende y daña  a la memoria. Si los hombres nunca hubiéramos escrito ni en arcilla ni en papel, ni en papiros y rocas, nuestras mentes serían como la Internet. Una biblioteca universal, el gran sueño de Borges, estaría en la mente de cada cual.

Los Anunnakis me cuentan verdades a medias, son unos idiotas. Desde que se fueron, jamás han vuelto, si así fuera yo ya hubiera copulado con la diosa Isthar.

Las arcillas me cuentan de un poema de Gilgamesh cuando llora la muerte de Enkidú y busca los dos pasos de la juventud que llevan a la eternidad.
Sumeria, Mesopotamia, Babilonia ¡que sinvergüenzas! son todas, una, y de ellas brota el ladrillo azul.

Petronio es un Satiricón, camina por lo mundano de Roma, le gusta luchar como un gladiador pero es un senador gay. No le importa que Nerón lo juzgue por envidia con tal que no se acabe el bacanal de Trimalción y lo acompañen siempre Encolpio y Gitón. No se los reprocho, ni al uno ni a los otros, allá ellos y sus circunstancias como diría un Ortega y Gasset

Enuma Elish... Desde lo alto, regreso al origen. Me detengo en el Zohar, me asombra su esplendor. Cabala, confusión, decodificación, códigos, gritos, llanto, emoción, alegría, felicidad... puro arrebato.

Revolución francesa, Robespierre, Marat, asesinos, asesinas, cuchillos, sangre, guillotina, María Antonieta, Luis XVI, Delfines, Napoleón, Josefina bla, bla ,bla.