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martes, 16 de junio de 2009

Los Noctámbulos


La noche, la recibo con los brazos abiertos, a la aurora con los brazos cruzados; la mano derecha en el corazón. 
Mi sueño empieza a llegar cuando el sol copula en las mañanas, y cuquea con sus rayos los campos frescos, disponiéndolos a recibir su semen en las grietas de sus entrañas. 

Soy noctámbulo, como tantos otros que me acompañan en estos momentos -sin saberlo- a robarle  pensamientos al insomnio.
Ni mi alma sabe lo que yo siento ante una hoja en blanco: Cuando en ella empiezo a escribir, se me va la vida, la juego a cara y cruz. Es como si estuviera haciendo el amor a una virgen prohibida; de esas santas inmaculadas que jamás han sido tocadas por  hombre alguno, y el pecado no existe en su diccionario.

Soy atrevido, es cierto no lo niego, por eso el peligro en cada frase acecha vigilante mis pasos. Pero que hacer; si no escribo me ahogo, no respiro, de todas formas, siento que muero.

Escribo de todo y de mucho; escribo para mi,  para leerme, para que me lean los enamorados que recogen lágrimas en una alcancía como si fueran moneditas de oro.
Escribo para los inquietos y curiosos que cabalgan en unicornios azules, escribo para los zonzos que despiertan de su letargo, escribo para levantar envidias y celos como ampollas en los amargados, es inevitable. 
Escribo cuentos que rayan en lo absurdo, poemas cursis para el pueblo, relatos para que me destrocen, ensayos para los tontos y estúpidos iguales a mí que deseamos hacer algo con estas noches que nos violan la voluntad y el deseo haciéndolos picadillos a su antojo. 
Escribo para que sonrían, lloren, canten, bailen, griten; se rasguen las vestiduras, se aflojen los botones, el tole me goce, se burlen... ¡Se me importa un pito, tengo que hacerlo!

Los Noctámbulos somos extraños, dueños de la noche, "Gente non sancta" decían los antiguos. Volamos en los mares, navegamos en los cielos y viceversa. 
Somos capaces de todo y de nada si nos da la gana. Incluso, de hacer que el sol salga de noche a iluminar  la tristeza de una estrella. 
Yo lo he comprobado una y mil obscuridades: he visto reír a una lágrima y llorar a unos labios, cuando se columpian en el tiempo los dioses del Olimpo para hacer sus malabares: El cielo cambia de tono, del prusia se va al azul turquí . Ríen y lloran, también están felices y tristes, son los amos de la dualidad y no les interesa lo que tu pienses ¡Son dioses!... De vez en cuando me miran, me lanzan frases como saetas y uno que otro beso las pícaras Ninfas.
Flora y Céfiro muchas veces me acompañan cuando salgo a caminar por los jardines. Ella me regala semillas nuevas y Céfiro un viento suave que trae del Oeste. Después se van en silencio como llegaron antes de que los regañen.
Los Noctámbulos jamás faltamos a un ritual:
¡Soñar despiertos, eso es sagrado!
Cada día que la luna lo parte en dos, en la noche toledana, ofrecemos nuestra alma en sacrificio...
¡Dolor agradable, Tormento que satisface! eso es lo que se siente.

Somos magos antes del crepúsculo, de nuestros sombreros de copas sacamos plumas que vencen los adioses, que hacen callar al tirano, y mandan besar nuestros pies a los déspotas y con ellos mismos castigarles. 
Somos ladrones de sueños, de aquellos sueños que no tienen garantía cuando salen imperfectos. Sueños rotos los llaman, así los bautizo una hada amiga mía cuando trataba de repararme uno de esos sueños. 
Esa hada, es la misma que vuela de Norte a Sur, de Sur a Norte en los duerme velas de noches como esta, adonde está su enamorado... Hay veces -camino a su destino- en mis segundos se detiene, nos tomamos un café, me da un besito de Bambi y con el seca mis lágrimas; no sabe porque lloro pero lo intuye...Yo también quiero volar como ella vuela, pero en otra dirección a donde el amor se esconde como el paguro en la concha de un caracol.

Leer, es otra de nuestras rutinas. 
Los Noctámbulos cuando lo hacemos, caemos desnudos de rodillas ante un libro; besamos su portada y al abrir la página, nos embriagan sus olores de bosque, el elixir de la eterna juventud se nos da, y al empezar a leerlo, de la A, a la Zeta, nos lo devoramos con un suspiro; así como con este que tengo en mis manos.
Lo saboreo lujurioso, es del Gran Maestre, el Fraseologo Mayor Jorge Luis Borges.
Pero no les contaré nada, ni una sola letra les diré; en cuestión de manjares soy muy goloso y egoísta a la vez. 
Mejor, busquen uno para Ustedes, Borges está en todas partes, él es de todos, no sean ciegos y avaros, aprendan de él: que siendo ciego fue luz , es luz y será luz, y sin ser avaro nos robó toda la devoción para él.

(Passofinno)

4 comentarios:

  1. Soy noctambula en tus mares, en tus pasiones,en tus desvanes. Soy compañera de silencios en las noches que albergan calor en nuestras pieles. Soy cometa que te observa y aprende. Porque soy noctambula porque soy tu aprendiz. Porque devoro cada palabra por ti escrita ....
    te doy ... Mis besos que jamás te deben faltar.

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  2. Mi divino Corazón Francés , Mi Linda Española ; soy yo el que he aprendido de ti , vamos juntos de la mano , pero tu me guías , tus silencios son faros que iluminan en las noches de los Noctámbulos ....que jamas mis besos te falten, Amiga mía !!

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  3. Mi querido amiguis, todos tenemos algo de amantes noctambulos, y ya sabes que seré la reparadora de tus sueños incompletos, mis besitos de bambi que tampoco te faltaran jamás.
    T Q MUCHOTE...

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  4. vuelo de hada , te garantizo que reparar sueños rotos te hara multimillonaria ja ja ja ja
    ¡ un besotote !

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