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miércoles, 15 de diciembre de 2010

¡diantres!


Sustantivo masculino, también interjección gramatical que expresa una voz por alguna impresión súbita, un asombro.
-¡diantres!-, suena mejor que ¡dianches!, su sinónimo en el diccionario. Para mí siempre ha sido un lindo anatema, asexuado y en plural nunca en singular, así es más contundente : ¡diantres!

¿Dije lindo anatema ? ¿lindo?.... no me retracto, lo sostengo como príapo en acción, no hay marcha atrás. Hay maldiciones que según la forma de decirlas se tornan bellas, ¡diantres! es una de ellas.... sí, sí, ya sé que es una interjección, no estoy sordo, no estoy loco (?), ni soy taparo, ni soy tonto ( bueno, tal vez un poco), pero para mi es una hermosa ambigüedad como es también una hermosa anáfora las gemelas de no estoy; no estoy , ni soy, ni soy.

No sé porque hoy me levanté con esta palabra entre oído y oído como taladrando con odio el cacumen dormido; incluso, al tratar de despertar en la mañana pensé zonzamente que esa palabra arcaica no existía, que me la había inventado en el sueño hipnagógico de la noche anterior. Tuve la vaga sensación que hasta yo me había escapado de uno de mis mundos paralelos con ella debajo el brazo, -¡ diantres, me están buscando los cuasi marcianos!- exclamé asustado. Pero no,es verdad, si existe y no me están buscando, y ya sé porqué la he estado masticando, digiriendo todo el día como un dulce bocado. Sencillamente ahora recuerdo que desde muy niño ha estado agazapada entre el sotavento del subconsciente y el mesmerismo lenguaje, mas exactamente en un lugar que se llama catarsis retro impúber de donde salen (de vez en cuando), las ideas reprimidas.

¿Mesmerismo? ¿ en verdad dije mesmerismo?... ¿ será por lo de Batman el hombre murciélago, `Mangani-pamba-Neeta´?... huumm.... debe ser...

-¡diantres, me estoy yendo por la tangente!-

Recapitulemos:

En los tebeos de Batman y Robin (yo los conocí como historietas de aventuras o revistas de caricaturas. Me vine a dar cuenta que les decían tebeos cuando en cierta ocasión hablé de ellos con una española por Internet  Pensé que se burlaba de mi al decirme "tebeo", no sabía por donde podía estarme "viendo" si yo no uso webcams).... me perdí....¿en donde íbamos?....

-¡diantres, me estoy yendo nuevamente por las ramas!-

-¡Acción!-

Decía que, cuando leía las revistas de aventuras de Batman y Robin.... o ¿era la de Superman o las de Archie ?. No recuerdo bien, creo que eran todas. En cada una de ellas era muy frecuente encontrar esa palabra escrita en las nubes donde eran atrapadas las letras de los diálogos, ¡ si saben de cuáles nubes les hablo ?... ¿sí?...¡exacto, de esas mismas!, no las confundan con los diacríticos por favor ¿o.k. ?

Siempre he querido hacer algo con este tozudo diablo. Quizá un cuento fantasma de esos que se evaporan cuando le pones FIN como última palabra, o una canción donde el cantor sea un rockero extraterrestre de piel azul como los unicornios. Me podría arriesgar también con una crónica anunciada, acéfala de tiempo y geografía en el averno, pero con una novela jamás, se volvería como una película de ciencia ficción.
Hablando de diablos, se me estaba olvidando que hoy apenas me desayuné que diantre significa diablo, ¡por Dios que no lo sabía, lo juro por mi Madre que es lo mas sagrado!... Sin embargo: ¡diantres! me sigue gustando, no deja de ser un lindo eufemismo.

-¡diantres, me empezó a doler un diente!-, debe ser por prosodia de eufonías o porque en verdad me lastimé al pronunciar con arrebato bruxismo tantas veces :¡diantres! ,¡Huy, me duele!

"Nadie puede sentirse como en casa en su propio cielo hasta que no haya aprendido a estarlo en su propio infierno " ( Lewis F. Presnall ).

¿ Será verdad?...." La miseria es opcional, se toma o se deja", esto también lo dice él. Lo único que sé en estos momentos es que un dolor de diente es el dolor del condenado, mejor voy a empezar de una vez por todas a escribir ese relato con esta palabra de marras antes de que se me gaste maldiciendo este mal dental.

-¡diantres!-
Se le oyó decir entre dientes mientras agudizaba el águila hambrienta en su mirada. Sus dedos se cruzaban unos entre otros queriendo concentrar en sus manos toda la fuerza de su rabia, fundía con ellas un mazo para destruir de un sólo golpe la eucrática vida que lo había domado durante tantos años. No iba permitir un día más de edulcorante en los laureles, ni Dios ni el diantre lo impedirían.... Hoy tenía en sus músculos la fuerza de Sansón y en las entrañas, la acerbidad de Aquiles por la muerte de Patroclo....

-¡diantres, se me fue la paloma!-

sábado, 11 de diciembre de 2010

Don Triste.


La tristeza al caminar besaba el suelo con su rostro. Continuamente disimulaba su ánimo de capa caída levantando con mano horcada su quijada.

No esperaba con ansia, ni rezaba al cielo; creía, que un fiat, un Big-bang devolvería las sonrisas perdidas que se fueron tragando ecos de pasos ligeros.

Don Triste sabía que sin conjuros ni oraciones repetitivas, una nueva oriflama tomaría su origen.

Hoy ha vuelto con el frémito oculto en sus pies a cumplir nuevamente con su ritual de espera en la estación del metro, donde Argos con mil ojos sigue vigilando a la que aún puede volver.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Estas ganas de matarme ( II ).


Ese sermón de voz escatológica eliminaba toda razón que quisiera alimentar esperanzas de vida. Cuando las palabras salían de su boca eran tamizadas por el eco, desechando todo color que no tuviera sombra. Tánatos, muy atento a su conversación se las vestía a lo moderno en gótico y de negro; el hijo de la noche era otro testigo mudo de su decisión, le daría el óbolo y sería su compañía hasta la barca de Caronte.

Esto fue lo que a ella mas la angustió de él, notó en su voz un tono diferente, un matiz extraño de ultratumba, como si el que hablara fuera un fantasma o una visión en cámara lenta, parecía que alguien del mas allá le dictaba las palabras, pero se resistió a decirle nada, le echó candado a su boca y la selló con sus dedos en cruz como si estuviera haciendo un juramento de sangre.

No le quiso debatir sus argumentos, era su amiga y lo seguiría siendo `ad vitam aetérnam ´, así el por su efervescencia creyera lo contrario. Lo mejor era seguir escuchando a que se desahogara sin importar las puyas o diatribas mal intencionadas, de alguna manera era mejor que el escupiera ese gargajo espurio que lo atormentaba, al fin y al cabo bien lo estaba haciendo; parecía un prócer de esos mártires antiguos de la Independencia, hablaba mas claro de lo que canta un gallo, y sin tener la oratoria de Gaitán enaltecía la epidermis igual; al tocarla, se sentía la piel de gallina como cuando uno se asusta o una fruición le es concedida.

-Estas malditas ganas de matarme son mas fuertes que yo, me seducen como fatal tentación, es desear, querer comer un manjar y ese manjar esta hecho con mi vida, ¿ me entiendes, me comprendes ?-

Ella asentaba la cabeza como queriendo decir sí y era no lo que en realidad quería contestar. Seguía en silencio, solo le hablaba con uno que otro gesto, un ademán de las manos o ese lenguaje corporal, el mas claro y raro de los idiomas y...¡ escuchaba, escuchaba, escuchaba, aarrrrggggghhhhhhhh !

Los hombres de verdad no conocen las lágrimas de las mujeres. Esa clase de hombres no cree que las mujeres sepan llorar, no está en su naturaleza hacerlas sufrir; -así le dice él- cada vez que la ve triste y hoy, se le iban olvidando esas palabras porque ella casi estaba que le daba rienda suelta al lagrimal.

Hasta aquí llega este relato, es una historia inconclusa , sabrá Dios porque...

domingo, 21 de noviembre de 2010

Estas ganas de matarme .( I ).


Le dieron ganas de suicidarse, asi  le contó a su mejor amiga.

No es la primera vez que se lo dice (Desde que se conocen , y de eso hace ya muchos años), lo ha dicho un montón de veces; pero esta vez, ella empezó a preocuparse fuera de lo normal; mas, lo disimuló muy bien delante de él. Hizo como las últimas veces : se quedó callada,  mirando -como si no lo viera- y  haciendo un belfo con uno de sus labios.

El siguió hablando, o mas bien rumiando sus desgracias y tristezas; se notaba lo harto que estaba de todo y de todos, hasta de ella misma. Le reprochó su frialdad que le ganaba a la de él, le dijo sin groserías ni mala educación que el ya no creía en ella, que sentía que su amistad estaba gastada y que ni el ni ella habían hecho nada para repararla, que incluso estaba seguro que no habían repuestos para cambiar los que mal en ellos estaban.

¡Bla, bla, bla, bla, bla, bla...............!

Esa noche el habló sin parar y de los dos , él , es el que menos habla, pero esa noche una nefaria inspiración lo tenía por su cuenta, sentía la necesidad de asesinar su rabia, degollar la ira, inventar la frase lapidaria que la muerte envidiaría; iba en busca del único resultado que se podía dar, lo nefasto sería real. Por eso a cada palabra le puso pausas en cada letra para que al hablar lento se entendieran mejor, y no por decirlas con buena dicción perdieran la pasión enlazadas en las frases.

Habló como caminan los elefantes : " Lentos, firmes, seguros y aplastantes " , concisos le agrego yo.

(Cont.)

sábado, 13 de noviembre de 2010

Tenemos días....( III).


(Foto: Passofinno)


Tenemos días donde al amor no se le olvida y también se le odia, lo mejor de él está en `stand by´ queriendo caer por la borda o esperando el golpe final; mientras duda, a la vez sueña que su ilusión trepa como enredaderas hacía el balcón de Julieta.
Al revolver una pócima, priado la dualidad busca una respuesta que solo puede estar en el tambor de un revólver.

El amor congela igual como los besos que no se dan y tiene el poder de revivir a los muertos con un guiño.

De verdad que en días como estos el amor estorba, odiarlo es mejor alimento, así podemos sin escrúpulos, decir cosas que aflojen los bultos donde se acumulan los arrepentimientos haciéndolos rodar por todos los rincones de su geografía. El perdón no existe donde el día gime y su mejor color se lo han puesto las sombras.

Tenemos días que quieren decir cosas; quizás, en forma de lamento, exultación, grito, ira o canción ¡ pero decirlas !esa es la consigna, así sea haciendo el amor a las sílfides invisible en sus cuerpos trasparentes, besando al viento trasgresor, llorando en buques fantasmas, pegando una patada al trasero de Hércules o simplemente diciendo lo que hay que decir, suene mal, suene bien, en adorno perfumada o macilenta pestilente.

Días como éstos los aborrezco pero también los necesito, son mi calvario, mi látigo, mi cilicio, la catarsis de mi espíritu... ¡cul-de-sac!

martes, 9 de noviembre de 2010

Tenemos días... (II)


(Foto: Passofinno)


Magister dixit: "Cada día trae su propio afán" (Aforismo, que alguna vez un sabio plantó en la memoria genética de los desesperados), pero esta clase de días, cuándo llegan los traen todos juntos, si se trata de atormentar no son avaros.
Unos afanes, vienen encadenados, cansados, con la lengua afuera, lo han probado todo para lograr su libertad, sus esfuerzos son diuturnos -`beri-beri´-yo los llamo. Otros, llegan despacito, dando tumbos o a saltitos como arrancando pétalos a las flores con el índice y el pulgar, perdieron su seguridad, la jugaron a los gallos.

Los afanes que uno cree que son menos , son mas . Por sus nubes negras se asoman a montones casi todos disfrazados de demonios. Siempre tratan de acomodarse en los minutos, se adueñan de los segundos, su ataque es preciso, parecen un reloj Suizo. Son los mas estúpidos pero lo ignoran o se hacen los locos, deberían gastar su tiempo en ahorcar fantasmas u orinando espejos cromados, y no perderle en tragar cacumen de los homo sapiens. ¡Malditos!, como los demás están marcados, llevan la señal, se sienten y se creen de mejor clase de una categoría sin igual.

-¡Mentira!- Entre ellos mismos asi lo dicen pero no se oyen, siguen como si nada pasara haciendo carrizo muy dediparados como los viejos y obsoletos nobles, huelen a cerumen ¡Están sordos de tanta maldad!

Los afanes son infinitos, leoninos, no beben del leteo; se aferran como rémoras en las naves de estos días, son el lastre del tirano, la cacosmia es su vicio perpetuo.
(Cont...)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Tenemos días... ( I )


(Foto: Passofinno)


Tenemos días con ganas a decir cosas, escupirlas de adentro, vomitarlas  Despegarlas de la garganta como fuego de dragón, que ardan en llamas las letras de cada palabra.

Hay días, así, que se enroscan por las nubes como serpientes de cascabel y en un batir mítico de alas se tranzan en estío. Lloran después al primer descuido cuándo un golpe del viento, trasforma sus lagrimas en gotas de lluvia por cada invierno .

Días, que parecen comenzar sin un final, donde el tiempo juega al gato y al ratón con la eternidad. Hoy, es uno de esos días que debo picar, inyectar veneno, quemar como brasas de herrero, dar de beber el tósigo, alimentar la fragua .

Tenemos días desprovisto de abrazos donde los besos se han cancelado y se alargan las distancias , lo único corto es el incierto momento que se toma la esperanza para no llegar, para hacer piruetas en sus recovecos, tornarse en escurridiza.

Esos días tienen fecha de vencimiento pero los supervisores se hacen los de la vista gorda, los disimulan en las estanterías y no faltan los incautos, que como yo, los compran.

Por eso, los oximoron vivimos ahítos e intoxicados de la vida, somos fuertes por nuestra debilidad, reímos y lloramos a nuestro antojo ; libres y esclavos de nuestros sueños , así nacemos ...
(Cont...)

sábado, 21 de agosto de 2010

¡Toc... toc... toc!


Seguía insistiendo tocaba a la puerta y en cada toque se escuchaba de su corazón un lamento hasta la madera se contagiaba, parecían urdidos sollozos.
Al fondo, acunada en el aire sonaba una canción atonal : ¡Ábreme la puerta!

-¡Toc... toc... toc!-
Por una rendija la miraba sin quererle abrir. Sigiloso, con pasos de ladrón me escabullía hasta el rincón de la cortina en un vaivén de aquí para allá.
Por la rendija le veía su rostro agotado y seco yá de llorar y por el rincón de la cortina, la ventana me mostraba pedazos de su alma mientras el macho alfa recogía con cuidado mis sombras para que en el piso del suelo, no me delataran.

¡Toc... toc... toc!
Esos golpes parecían suplicar un perdón, pedir un favor de un ingrato una gracia, un llamado de atención de unas rodillas que sangran pero mi corazón de piedra seguía ciego, sordo y mudo, la supuesta ofensa que ella me hizo ni con sangre se ha de lavar .

¡Toc... toc... toc!
Igual a como hice con el teléfono, no le contestaba ni le abría la puerta, sus puños estaban llenos de toctoc's, yo tenía dudas de ella, pero también dudaba de su infamia;  la intriga derrapaba la balanza, algo me decía que era inocente que la sierpe trama y el incubo miente, tres entes presentes una sola verdad.

¡Toc... toc... toc!
¡Por mi culpa por mi culpa por mi culpa!
Suenan igual esos toques en mi pecho como sermones cuándo rezo el credo el yo pecador
¡Por mi culpa por mi culpa por mi GRAN culpa!
¡No más por favor mi Amor! mi aguante esta hecho gelatina, trizas tengo la razón, todo taladra en mi mente: devoción, pasión, deseo, sacrilegio y carne; debo abrirle, debo contestarle, debo perdonarle pero... ¿De que? si ya sé que no es culpable, el culpable soy yo, así me lo dicen esos benditos toc-toc's ... -Deo gracia- .
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" Solo quiero que surjas en mi
como la Fe en los desesperados "
( Vinicius de Moraes 1903-1980 ,`Ausencia ´ ).

jueves, 19 de agosto de 2010

¡Riinng...!


¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! Ese aparato no dejaba de sonar, yo sabía que era ella con sus ojos cerrados y en su oído derecho pegado el auricular.
Cuándo las personas tienen afán o están muy apuradas taconean al piso, golpean al muro y le ponen un sello personal a los teléfonos que las delata, sobre todo si esas personas tienen que ver conmigo, soy muy perspicaz.

¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! De verdad no quería contestarle, mi orgullo herido me lo impedía, sus palabras de antes lo pintaron de negro y lo dejaron desnudo en medio del frío; no quiero contestarle pero como siempre soy muy flojo ante la insistencia y termino diciendo sí a todo, si hubiese sido mujer de la vida alegre de seguro le ganaría a Lycisca su apuesta en promiscuidad.

¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! Ante cada sonido me hacía el fuerte, me dibujaba con el dedo índice un corazón de piedra en el pecho, rezaba al cielo oraciones sin eco, apretaba mi labio inferior como belfo de caballo, no debería contestar pero...  
Sino quería hacerlo ¿porqué estaba allí? sino quería escuchar  porqué no me había ido?
Creo que hubiera sido más fácil echar a andar, correr si es posible pero no estar aquí oyendo esos malditos ¡Riiinnngggg´ss!

miércoles, 24 de febrero de 2010

No soy yo.


No soy yo el que escribe, si el que escribe fuera yo, no hubieran letras de escape ni palabras rompe cráneos    las hojas del cuaderno estarían en blanco, serían hojas sueltas formando avioncitos y barquitos de papel.

El que escribe es un impostor, se cree y lo sabe que es dueño y señor de las almas ajenas; tiene el poder de Dios, sabe crear de la nada seres raros y extraños ligados a su antojo. Siendo el realismo mágico su Reino, hace de la ficción realidad y de la realidad una caricatura.

El que escribe es un genio que se escapa una y otra vez cada segundo que destapan una coca-cola. Es atemporal en las épocas, lo mismo le da vivir en una lámpara que en una botella.

El que escribe es un ladrón, roba identidades como deshojando margaritas, destroza en versos a la voluntad, ajusta las acciones en su tiempo y dibuja geografías con un pincel fino de medio pelo.

El que escribe se apoderó de mis manos y acomodó en ellas su voz... no soy yo el que escribe... 
¡el que escribe es un tirano!

¡Libérenme ya, maldita sea!

lunes, 22 de febrero de 2010

Casi .


Hoy casi que te olvido,
me falto muy poquito para lograrlo.

Cuándo me levanté
solo percibí tu aroma
suave como brisa fresca;
pero no sentí tus manos dibujando en mi piel 
ni sentí tus pasos como voz en mis oídos 
te juro que solo sentí tu aroma
y me lo aspiré en un suspiro 

Al desayunar,
solo un sabor de miel y fruta fresca
me recordó tus labios 
pero eso solo fue un sutil recuerdo .

Al salir de casa no te pensé 
tu aroma y tu sabor no me dejaron hacerlo
y con ellos se me fue la mañana .

Ya en la tarde fue distinto 
lo poquito de ti que estaba conmigo
se fue aumentando,
como un vicio se apodero de mí,
me hizo añicos la resistencia
y las falsas ganas de olvidarte

Después,
cuándo la sombra se pinta de negro 
tu imagen como ilusión fantasma
se vino con la tarde hasta la noche
donde en estos momentos trato de conciliar el sueño...

¡Uf!
¡Hoy casi que te olvido 
sólo me falto una pizca 
una pizquita no mas, un tris... 


lunes, 1 de febrero de 2010

Quise


Quise amarte con locura
más la razón lo impidió 
Pudo más la cordura
al zafado corazón 

Quise inventarte frases
atando tus sentimientos 
pero olvide que el amor
ama sin ser esclavo 

Quise hacer tantas cosas
pero el destino las negó 
le dijo: ¡NO! a mi ilusión
 también ¡NO! a los dos 

De mi sueño me alejo.
La sed que quise calmar
tus labios me la negaron
¡quise tanto, tanto, tanto!

Quise más y más y más ...

miércoles, 20 de enero de 2010

Muerto en vida (II, Cont.)


Pensar se me volvió costumbre, actuar como pienso ¡NO!. Lo que me dice la razón lo hago sin corazón, lo que me dicta el corazón lo hago sin razón. Soy un contradictorio empedernido, visitador incansable de los extremos.
Ecuanimidad, justicia, cordura, estabilidad, buen tino; son solo conceptos que pierden todo valor ante sus antónimos. La verdad es débil cuándo la mentira la confunde, la verdad no tiene dueño y de la mentira todos somos los amos, predominan los culpables asi sean inocentes. Violencia y paz se camuflan cambiando de plumaje según la ocasión, siendo la violencia mas predecible. La paz es mentira y suena a tiros de guerra ¡pas, pas, pas! sin zetas y con mas ruido. Definitivamente el hombre no es nadie, donde nadie es hombre.

Cuando contemplo la ciudad en las largas noches de mis noctámbulos pensamientos, llegan hasta mi sus olores de bruma salvaje, perfumes de piel sin descanso y tímidas luces de esperanza que se prenden y se apagan como culos de cocuyo. Siento que sus calles me hablan, ligeras las unas, tartamudas las otras. El eco de pisadas fantasmas las han pavimentado con idioma propio, donde su caló me cuenta sus secretos y los que me calla se los voy sacando cuándo las recorro con mis pasos. Las calles de la ciudad son las líneas donde se escribe la historia de ella, todos somos protagonistas en ese libro.

Los días pasan y se hacen eternos, sobre todo cuando albergan dolor. las horas se trepan en los minutos y los segundos se trasforman en duendes traviesos que retrasan los tic-tacs del reloj. Muchos de esos días, grises como la calima, negros como la sombra, confundidos en el tiempo los recuerdo. Como cosa extraña son los que mas se amañan en la memoria, tienen hamaca propia y sillas mecedoras; a veces fuman tabaco, dibujando con sus espectros de humo las cicatrices de aquellos recuerdos que no se borran, se columpian en sus miserias  fabricando en hupe la yesca que prende las burlas contra nuestros rostros de angustia por no poder alejarlos ....se adueñaron de nuestros pecados, hacen con ellos lo que les da la gana...Un día de éstos y no muy lejano los voy a ahogar en el leteo. El único de esos días que no podré ahogar en ese río infernal, será mi `día mas negro´, aquél que aún sigue vigente por casi medio siglo y tiene por nombre: "Cinco de Diciembre"...

Cinco de Diciembre... cinco de diciembre... cinco de diciembre...

Creo que no será posible `amigo´ escribir sobre ese día -el más negro de mi vida- y tampoco sobre los demás relatos de este `muerto en vida ´, pues mi corazón es una colcha de retazos y el sólo intentarlo me lo volverá nuevamente en hilachas; para reconstruirlo ni el mismo doctor Frankeistein podrá. Por lo tanto dejo sin piso su propuesta y sin bases la contra propuesta mía. Los muertos en vida como yo, andamos como zombie y somos ajenos a cualquier contrato y no al dolor; déjeme en mi soberbia pretensión darle un consejo:

-No crea en los muertos porque ellos tienen ahogada la voz y, mucho menos crea en los vivos si están muertos; esos se burlan de todo, hasta de ellos mismos, es su forma de locura, así despistan al enemigo - .

domingo, 10 de enero de 2010

Muerto en vida (I)


Fue muy difícil llegar a esta edad, los hombres en esta tierra mueren jóvenes. Los que logran llegar a viejos lo hacen como sonámbulos, se la pasan hablando solos corroídos por el desencanto, mascullan silencios entre cortados tragando algunas letras de cada palabra. Quieren decir lo que tanto callaron pero aún tienen pena de que los escuchen, quedaron indecisos de por vida, el fracaso fue su sello; son lo "mas o menos" de lo que se estira, ese punto medio entre lo caliente y lo frío, una vibración negativa.
Otros, son como los samedi, de piel cetrina; parecen alimentarse solo de envidia y sangre; trajeron de su juventud a la vejez una herencia maldita, unos genes que se despiertan tarde y sino hacen daño tampoco benefician; mejor dicho: ¡los unos y los otros están condenados como los jóvenes, nos gano a todos la violencia!

Tengo ya algunos años de vida, más de los debido para haber entendido antes como vivir mejor, y menos años para vivirla equivocado o no. Casi no lo creo, parece mentira pero es verdad.
No me gusta decir mi edad y no es porque me sienta viejo ni me aterre la vejez -aunque le tenga asco quiero llegar a serlo-. No digo la edad es por mi intensidad, ha pasado el tiempo sobre mi como un frenesí que me hace olvidar quitándome las ganas de recordarla.
He vivido por vivir sin querer contar los días ni las horas y mucho menos la suma total. En esta tierra fermentada de sangraza donde el miasma y el dolor hace viejo a todos a cualquier edad, se aprende desde muy joven a balbucear con el desprecio en los labios : -"¡gas llegar a viejos!-", pero que ironía  la lucha es por llegar allá. Uno no sabe si es un premio o un castigo, eso como que no interesa, es mas la inercia. Un premio por que la vida siempre lo es, vivir es un milagro; una recompensa de la resistencia, del insistir. Licencia con términos definidos y fecha de vencimiento que la muerte da a la suerte.
Un castigo porque se llega con un alma negra, un espíritu domado a punto de látigo, una sarcia llena de errores, un cúmulo de sentimientos de culpa y una venganza sedienta en los labios, en la mirada, en el insomnio que se roba los sueños como ladrón que no descansa.

Nací el día del Santo Guerrero, Patrón de Inglaterra, aquél que venció al dragón. Debió haber sido un signo glorioso pero fue mas que trágico. La gloria sólo debe ser para los que hacen bien y no manchan sus manos de sangre, la gloria es de los justos, estoicos e íntegros. Crecí con la generación embolatada, aquella que siempre tuvo la duda de que llegó tarde o muy temprano a la época; desde antes de nacer estaba desubicada, por eso fue que muy rápido encerraron su corazón en bóvedas de hierro llenando de óxido los empino y ahogando sus sentimientos herméticos. Sus émulos a seguir siempre fueron los que hacen mas daño, veían en la interpretación del mal el bien que justifica los medios, hicieron de los verdaderos cobardes sus héroes de turno, asesinos sin piedad ocuparon los pedestales y, a los justicieros los fueron desplazando y odiando, creyeron erróneamente que ser bueno es sinónimo de debilidad. Infundir terror mas que respeto era la consigna, fórmula infalible de los sátrapas canallas a los que el miedo les rinde culto : ¡Generación egotista a morir!

Un amigo (si es que se le puede llamar así), de esa clase de los viejos chupasangre pero un poquito mas culto y hasta educado (no se si por conveniencia), conoce algo de mi historia, ha tratado de seguirla paso a paso pero mi paso ha sido mas fino, desconfiado, sigiloso y cauteloso, es por esto que también mucho desconoce. Ha sido como un testigo silencioso al acecho, quizá esperando como negro gual de cabeza calva verme caer para alimentarse de mi carroña, y al ver que mi cerviz no se doblega aún ante la traición ni la mala intención de los que desean borrarme de la lista; me propuso ya impaciente, que le dejara escribir esos relatos de un muerto en vida como yo.

Yo casi nunca sonrío, cuándo lo hago, lo hago con el corazón y ese día de su propuesta reí, reí a carcajadas y no lo hice por burlarme de él, ni porque lo creo incapaz, por el contrario, pienso que si de escribir se trata, él es el indicado. Sonreí porque me imaginé dos cosas. La primera: Sus caras de susto y asombro al escuchar mis relatos, de seguro el sarcocele entrará a habitar en sus genitales. La segunda, es la sorpresa y la decepción que se llevará al escribirlos y saber que perdió el tiempo contando las consunciones de un don nadie ¡un pobre pelagatos!, además pienso que para hablar soy mas bien malito, hay silencios que no callan y son los escritos, escribiendo me defiendo mejor, así es como se debe hacer un `cuarto paso´, esa catarsis que saca al conocimiento las ideas reprimidas que en el papel no se borran ni son como la voz que se la lleva el viento.

-¡Al mal paso dale prisa!- decían mis abuelos y para no desanimar a mi `amigo´ le hice una contra propuesta  sin disimular mi sarcasmo, le dije que yo escribiría esos relatos de este muerto en vida y se los iría enviando uno por uno a mi tiempo y mi manera y él los corregiría ya en detalle de ortografía, semántica, puntuación, asonancias, tiempo, ritmo, eufonía, acentos y, tantas esas otras pendejadas que desaniman al lenguaje y aunque lo enriquezcan, alimentan a la vez la pereza intelectual de la cuál yo soy el soberano rey...

Hoy he empezado a enviarle el primero de ellos ...


sábado, 9 de enero de 2010

¡El Amor!


¡El Amor! ¿Qué es el Amor?

Yo podría dar un millón de respuestas y al terminar, dar otro millón mas. Podría también escribir palíndromos eternos sin descanso como un circulo vicioso explicando claramente de adelante hacía atrás, en reversa y viceversa, al derecho y al revés que es el amor; incluso daría de gabela algunas hipótesis con sus teorías; sumaría pentagramas, entelequias  acrósticos y hasta una rayuela para entretenernos mientras razonamos otros conceptos, y a los que quedaran insatisfechos y a disgusto, les encimaría un besito.

A veces pienso (lo digo por lo mal pensado que soy), que la verdadera respuesta de ese "bello mal", la tienen guardada en la caja de Pandora aquellos que no creen en el Amor, los que dicen que no existe,  que es un hechizo sin abracadabra, una broma de mal gusto.
Yo estoy casi seguro que los insípidos la encontraron y que es tan maravillosa esa respuesta, que se vuelven egoístas y no quieren compartirla con nadie, nos hacen creer que el Amor murió, o mejor dicho: ¡que nunca nació!, que esa palabra "Amor" con su causa y efecto fue un invento de un loquito que le gustaba dar muchos besos y abrazos para espantar la soledad. Ellos creen que si nos la dicen nosotros la gastaremos; usaremos tanto sus palabras que de seguro no habrá repuestos para reponerlas.

El Amor, al sentirlo hay que comunicarlo y vaciarlo en copas de cogñac, que a medida que se van llenando mágicamente crecen de tamaño, no se desbordan, ni se revientan; en el redondel mantienen caliente la pasión y en la boca mas estrecha conservan el aroma, son de cristal , tanto o mas fino que el de bacará

El amor al cerrar los ojos baila en un sueño abrazado a la ilusión y al abrirlos, besa eternamente una realidad.

¡El Amor!... ¿Qué es el Amor?

miércoles, 6 de enero de 2010

La sonrisa de DIOS.


Las hienas roban las sonrisas 
Por eso cuando sonríen
No saben hacerlo bien,
Parecen cencerros
Guiando al matadero

Cuando una sonrisa se roba
Se dejan dos de repuesto
Las hienas nunca lo hacen,
Si miras al cielo
 Dios nos regala una

domingo, 3 de enero de 2010

El calzoncillo negro


Ayer me traje unos calzoncillos nuevos

son de color negro 
Me dijeron que eran los mas sexys 
costaron $ 86.000 pesos 
algo así como 43 dólares o 30 euros 
la inversión vale la pena
no son ordinarios 
el ordinario soy yo.

La vendedora me dijo que tranquilo 
que tuviera confianza 
que incluso a ella le gustaría vérmelos puestos.
Con ese argumento me acabó de convencer
y  los compré.

Salí del almacén llevando en mi mano derecha
una bolsa también negra
y un montón de burlas a mis espaldas
¡No me importó!
-Cuándo la pasión y el amor
van por el mismo sendero
son los que al final ríen mejor-
Así habla Eros en los oídos del deseo.

Sólo tú me los verás puestos
antes que nos desnudemos
el día que vayamos a hacer el amor.
Ceñidos al sexo dibujaran para ti
un sueño que querrás vivir.
Ese día tu imagen viva
jamás se congelará en el recuerdo.

Yo oleré tu piel a jazmín de la noche
a ese perfume barato que imita al chanel,
de esos que venden pirata
y a crédito en las boutique.
En cada centímetro sembraré un ósculo
que hará germinar el perdón
por profanar lo sagrado
y será mi pecado bendecido
por Dios o por tu amor o por los dos...

Cerraré los ojos en cada beso
te pediré que por favor no tiembles
que yo lo haré por ti 
Soltarás yá sin aliento de tus manos
mis calzoncillos negros
esa será la señal de que cumplieron bien su misión...

Me dará miedo tocarte
temeré quebrar tu virginidad,
mis dedos como locas señales de tránsito
se desbordaran por tu cuerpo
no cumplirán con la ley del detente
ni del obediente.

Tu me dirás que ¡NO!
¡que no siga por favor!
Yo te miraré incrédulo
con un acertijo en mi deseo
y al mirar nuevamente
tus ojos 
tus labios 
tu cuerpo 
tu flor en celo...
ya no podrán detenerme
¡ni tus ruegos 
ni tus manos
ni tus miedos 
ni tus no!

viernes, 1 de enero de 2010

Un nuevo regalo


Ya no te puedo regalar arco iris
porque se los robaron los gays
para hacer trenzas de un solo color 

Ni puedo seguir cortando las horas
para que el tiempo se distraiga
echando en saco roto tu demora.

Puedo pedirle dos deseos
a un gnomo enamorado 
pero sé que los enterrará
dentro de una olla de barro
en los bosques del olvido.

Mejor será inventarme un nuevo regalo
que cambie la dirección del viento
y rasgue a jirones su eterno frío.