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Mostrando las entradas de 2010

¡diantres!

Sustantivo masculino, también interjección gramatical que expresa una voz por alguna impresión súbita, un asombro.
-¡diantres!-, suena mejor que ¡dianches!, su sinónimo en el diccionario. Para mí siempre ha sido un lindo anatema, asexuado y en plural nunca en singular, así es más contundente : ¡diantres!

¿Dije lindo anatema ? ¿lindo?.... no me retracto, lo sostengo como príapo en acción, no hay marcha atrás. Hay maldiciones que según la forma de decirlas se tornan bellas, ¡diantres! es una de ellas.... sí, sí, ya sé que es una interjección, no estoy sordo, no estoy loco (?), ni soy taparo, ni soy tonto ( bueno, tal vez un poco), pero para mi es una hermosa ambigüedad como es también una hermosa anáfora las gemelas de no estoy; no estoy , ni soy, ni soy.

No sé porque hoy me levanté con esta palabra entre oído y oído como taladrando con odio el cacumen dormido; incluso, al tratar de despertar en la mañana pensé zonzamente que esa palabra arcaica no existía, que me la había inventado en…

Don Triste.

La tristeza al caminar besaba el suelo con su rostro. Continuamente disimulaba su ánimo de capa caída levantando con mano horcada su quijada.
No esperaba con ansia, ni rezaba al cielo; creía, que un fiat, un Big-bang devolvería las sonrisas perdidas que se fueron tragando ecos de pasos ligeros.
Don Triste sabía que sin conjuros ni oraciones repetitivas, una nueva oriflama tomaría su origen.
Hoy ha vuelto con el frémito oculto en sus pies a cumplir nuevamente con su ritual de espera en la estación del metro, donde Argos con mil ojos sigue vigilando a la que aún puede volver.

Estas ganas de matarme ( II ).

Ese sermón de voz escatológica eliminaba toda razón que quisiera alimentar esperanzas de vida. Cuando las palabras salían de su boca eran tamizadas por el eco, desechando todo color que no tuviera sombra. Tánatos, muy atento a su conversación se las vestía a lo moderno en gótico y de negro; el hijo de la noche era otro testigo mudo de su decisión, le daría el óbolo y sería su compañía hasta la barca de Caronte.
Esto fue lo que a ella mas la angustió de él, notó en su voz un tono diferente, un matiz extraño de ultratumba, como si el que hablara fuera un fantasma o una visión en cámara lenta, parecía que alguien del mas allá le dictaba las palabras, pero se resistió a decirle nada, le echó candado a su boca y la selló con sus dedos en cruz como si estuviera haciendo un juramento de sangre.
No le quiso debatir sus argumentos, era su amiga y lo seguiría siendo `ad vitam aetérnam ´, así el por su efervescencia creyera lo contrario. Lo mejor era seguir escuchando a que se desahogara sin im…

Estas ganas de matarme .( I ).

Le dieron ganas de suicidarse, asi  le contó a su mejor amiga.
No es la primera vez que se lo dice (Desde que se conocen , y de eso hace ya muchos años), lo ha dicho un montón de veces; pero esta vez, ella empezó a preocuparse fuera de lo normal; mas, lo disimuló muy bien delante de él. Hizo como las últimas veces : se quedó callada,  mirando -como si no lo viera- y  haciendo un belfo con uno de sus labios.

El siguió hablando, o mas bien rumiando sus desgracias y tristezas; se notaba lo harto que estaba de todo y de todos, hasta de ella misma. Le reprochó su frialdad que le ganaba a la de él, le dijo sin groserías ni mala educación que el ya no creía en ella, que sentía que su amistad estaba gastada y que ni el ni ella habían hecho nada para repararla, que incluso estaba seguro que no habían repuestos para cambiar los que mal en ellos estaban.

¡Bla, bla, bla, bla, bla, bla...............!

Esa noche el habló sin parar y de los dos , él , es el que menos habla, pero esa noche una nefar…

Tenemos días....( III).

(Foto: Passofinno)

Tenemos días donde al amor no se le olvida y también se le odia, lo mejor de él está en `stand by´ queriendo caer por la borda o esperando el golpe final; mientras duda, a la vez sueña que su ilusión trepa como enredaderas hacía el balcón de Julieta. Al revolver una pócima, priado la dualidad busca una respuesta que solo puede estar en el tambor de un revólver.
El amor congela igual como los besos que no se dan y tiene el poder de revivir a los muertos con un guiño.
De verdad que en días como estos el amor estorba, odiarlo es mejor alimento, así podemos sin escrúpulos, decir cosas que aflojen los bultos donde se acumulan los arrepentimientos haciéndolos rodar por todos los rincones de su geografía. El perdón no existe donde el día gime y su mejor color se lo han puesto las sombras.
Tenemos días que quieren decir cosas; quizás, en forma de lamento, exultación, grito, ira o canción ¡ pero decirlas !esa es la consigna, así sea haciendo el amor a las sílfides invisible …

Tenemos días... (II)

(Foto: Passofinno)

Magister dixit: "Cada día trae su propio afán" (Aforismo, que alguna vez un sabio plantó en la memoria genética de los desesperados), pero esta clase de días, cuándo llegan los traen todos juntos, si se trata de atormentar no son avaros. Unos afanes, vienen encadenados, cansados, con la lengua afuera, lo han probado todo para lograr su libertad, sus esfuerzos son diuturnos -`beri-beri´-yo los llamo. Otros, llegan despacito, dando tumbos o a saltitos como arrancando pétalos a las flores con el índice y el pulgar, perdieron su seguridad, la jugaron a los gallos.
Los afanes que uno cree que son menos , son mas . Por sus nubes negras se asoman a montones casi todos disfrazados de demonios. Siempre tratan de acomodarse en los minutos, se adueñan de los segundos, su ataque es preciso, parecen un reloj Suizo. Son los mas estúpidos pero lo ignoran o se hacen los locos, deberían gastar su tiempo en ahorcar fantasmas u orinando espejos cromados, y no perderle en tr…

Tenemos días... ( I )

(Foto: Passofinno)

Tenemos días con ganas a decir cosas, escupirlas de adentro, vomitarlas  Despegarlas de la garganta como fuego de dragón, que ardan en llamas las letras de cada palabra.
Hay días, así, que se enroscan por las nubes como serpientes de cascabel y en un batir mítico de alas se tranzan en estío. Lloran después al primer descuido cuándo un golpe del viento, trasforma sus lagrimas en gotas de lluvia por cada invierno .
Días, que parecen comenzar sin un final, donde el tiempo juega al gato y al ratón con la eternidad. Hoy, es uno de esos días que debo picar, inyectar veneno, quemar como brasas de herrero, dar de beber el tósigo, alimentar la fragua .
Tenemos días desprovisto de abrazos donde los besos se han cancelado y se alargan las distancias , lo único corto es el incierto momento que se toma la esperanza para no llegar, para hacer piruetas en sus recovecos, tornarse en escurridiza.
Esos días tienen fecha de vencimiento pero los supervisores se hacen los de la vista go…

¡Toc... toc... toc!

Seguía insistiendo tocaba a la puerta y en cada toque se escuchaba de su corazón un lamento hasta la madera se contagiaba, parecían urdidos sollozos. Al fondo, acunada en el aire sonaba una canción atonal : ¡Ábreme la puerta!
-¡Toc... toc... toc!- Por una rendija la miraba sin quererle abrir. Sigiloso, con pasos de ladrón me escabullía hasta el rincón de la cortina en un vaivén de aquí para allá. Por la rendija le veía su rostro agotado y seco yá de llorar y por el rincón de la cortina, la ventana me mostraba pedazos de su alma mientras el macho alfa recogía con cuidado mis sombras para que en el piso del suelo, no me delataran.
¡Toc... toc... toc! Esos golpes parecían suplicar un perdón, pedir un favor de un ingrato una gracia, un llamado de atención de unas rodillas que sangran pero mi corazón de piedra seguía ciego, sordo y mudo, la supuesta ofensa que ella me hizo ni con sangre se ha de lavar .
¡Toc... toc... toc! Igual a como hice con el teléfono, no le contestaba ni le abría l…

¡Riinng...!

¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! Ese aparato no dejaba de sonar, yo sabía que era ella con sus ojos cerrados y en su oído derecho pegado el auricular. Cuándo las personas tienen afán o están muy apuradas taconean al piso, golpean al muro y le ponen un sello personal a los teléfonos que las delata, sobre todo si esas personas tienen que ver conmigo, soy muy perspicaz.
¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! De verdad no quería contestarle, mi orgullo herido me lo impedía, sus palabras de antes lo pintaron de negro y lo dejaron desnudo en medio del frío; no quiero contestarle pero como siempre soy muy flojo ante la insistencia y termino diciendo sí a todo, si hubiese sido mujer de la vida alegre de seguro le ganaría a Lycisca su apuesta en promiscuidad.
¡Rinnngg... riinngggg... Riiinnngggg! Ante cada sonido me hacía el fuerte, me dibujaba con el dedo índice un corazón de piedra en el pecho, rezaba al cielo oraciones sin eco, apretaba mi labio inferior como belfo de caballo, no debe…

No soy yo.

No soy yo el que escribe, si el que escribe fuera yo, no hubieran letras de escape ni palabras rompe cráneos    las hojas del cuaderno estarían en blanco, serían hojas sueltas formando avioncitos y barquitos de papel.
El que escribe es un impostor, se cree y lo sabe que es dueño y señor de las almas ajenas; tiene el poder de Dios, sabe crear de la nada seres raros y extraños ligados a su antojo. Siendo el realismo mágico su Reino, hace de la ficción realidad y de la realidad una caricatura.
El que escribe es un genio que se escapa una y otra vez cada segundo que destapan una coca-cola. Es atemporal en las épocas, lo mismo le da vivir en una lámpara que en una botella.
El que escribe es un ladrón, roba identidades como deshojando margaritas, destroza en versos a la voluntad, ajusta las acciones en su tiempo y dibuja geografías con un pincel fino de medio pelo.
El que escribe se apoderó de mis manos y acomodó en ellas su voz... no soy yo el que escribe...  ¡el que escribe es un tirano!

Casi .

Hoy casi que te olvido, me falto muy poquito para lograrlo.
Cuándo me levanté solo percibí tu aroma suave como brisa fresca; pero no sentí tus manos dibujando en mi piel  ni sentí tus pasos como voz en mis oídos  te juro que solo sentí tu aroma y me lo aspiré en un suspiro 
Al desayunar, solo un sabor de miel y fruta fresca me recordó tus labios  pero eso solo fue un sutil recuerdo .
Al salir de casa no te pensé  tu aroma y tu sabor no me dejaron hacerlo y con ellos se me fue la mañana .
Ya en la tarde fue distinto  lo poquito de ti que estaba conmigo se fue aumentando, como un vicio se apodero de mí, me hizo añicos la resistencia y las falsas ganas de olvidarte
Después, cuándo la sombra se pinta de negro  tu imagen como ilusión fantasma se vino con la tarde hasta la noche donde en estos momentos trato de conciliar el sueño...
¡Uf! ¡Hoy casi que te olvido  sólo me falto una pizca  una pizquita no mas, un tris... 

Quise

Quise amarte con locura más la razón lo impidió  Pudo más la cordura al zafado corazón 
Quise inventarte frases atando tus sentimientos  pero olvide que el amor ama sin ser esclavo 
Quise hacer tantas cosas pero el destino las negó  le dijo: ¡NO! a mi ilusión  también ¡NO! a los dos 
De mi sueño me alejo. La sed que quise calmar tus labios me la negaron ¡quise tanto, tanto, tanto!
Quise más y más y más ...

Muerto en vida (II, Cont.)

Pensar se me volvió costumbre, actuar como pienso ¡NO!. Lo que me dice la razón lo hago sin corazón, lo que me dicta el corazón lo hago sin razón. Soy un contradictorio empedernido, visitador incansable de los extremos. Ecuanimidad, justicia, cordura, estabilidad, buen tino; son solo conceptos que pierden todo valor ante sus antónimos. La verdad es débil cuándo la mentira la confunde, la verdad no tiene dueño y de la mentira todos somos los amos, predominan los culpables asi sean inocentes. Violencia y paz se camuflan cambiando de plumaje según la ocasión, siendo la violencia mas predecible. La paz es mentira y suena a tiros de guerra ¡pas, pas, pas! sin zetas y con mas ruido. Definitivamente el hombre no es nadie, donde nadie es hombre.
Cuando contemplo la ciudad en las largas noches de mis noctámbulos pensamientos, llegan hasta mi sus olores de bruma salvaje, perfumes de piel sin descanso y tímidas luces de esperanza que se prenden y se apagan como culos de cocuyo. Siento que sus c…

Muerto en vida (I)

Fue muy difícil llegar a esta edad, los hombres en esta tierra mueren jóvenes. Los que logran llegar a viejos lo hacen como sonámbulos, se la pasan hablando solos corroídos por el desencanto, mascullan silencios entre cortados tragando algunas letras de cada palabra. Quieren decir lo que tanto callaron pero aún tienen pena de que los escuchen, quedaron indecisos de por vida, el fracaso fue su sello; son lo "mas o menos" de lo que se estira, ese punto medio entre lo caliente y lo frío, una vibración negativa. Otros, son como los samedi, de piel cetrina; parecen alimentarse solo de envidia y sangre; trajeron de su juventud a la vejez una herencia maldita, unos genes que se despiertan tarde y sino hacen daño tampoco benefician; mejor dicho: ¡los unos y los otros están condenados como los jóvenes, nos gano a todos la violencia!
Tengo ya algunos años de vida, más de los debido para haber entendido antes como vivir mejor, y menos años para vivirla equivocado o no. Casi no lo cre…

¡El Amor!

¡El Amor! ¿Qué es el Amor?
Yo podría dar un millón de respuestas y al terminar, dar otro millón mas. Podría también escribir palíndromos eternos sin descanso como un circulo vicioso explicando claramente de adelante hacía atrás, en reversa y viceversa, al derecho y al revés que es el amor; incluso daría de gabela algunas hipótesis con sus teorías; sumaría pentagramas, entelequias  acrósticos y hasta una rayuela para entretenernos mientras razonamos otros conceptos, y a los que quedaran insatisfechos y a disgusto, les encimaría un besito.
A veces pienso (lo digo por lo mal pensado que soy), que la verdadera respuesta de ese "bello mal", la tienen guardada en la caja de Pandora aquellos que no creen en el Amor, los que dicen que no existe,  que es un hechizo sin abracadabra, una broma de mal gusto. Yo estoy casi seguro que los insípidos la encontraron y que es tan maravillosa esa respuesta, que se vuelven egoístas y no quieren compartirla con nadie, nos hacen creer que el A…

La sonrisa de DIOS.

Las hienas roban las sonrisas  Por eso cuando sonríen No saben hacerlo bien, Parecen cencerros Guiando al matadero
Cuando una sonrisa se roba Se dejan dos de repuesto Las hienas nunca lo hacen, Si miras al cielo  Dios nos regala una

El calzoncillo negro

Ayer me traje unos calzoncillos nuevos
son de color negro  Me dijeron que eran los mas sexys  costaron $ 86.000 pesos  algo así como 43 dólares o 30 euros  la inversión vale la pena no son ordinarios  el ordinario soy yo.
La vendedora me dijo que tranquilo  que tuviera confianza  que incluso a ella le gustaría vérmelos puestos. Con ese argumento me acabó de convencer y  los compré.
Salí del almacén llevando en mi mano derecha una bolsa también negra y un montón de burlas a mis espaldas ¡No me importó! -Cuándo la pasión y el amor van por el mismo sendero son los que al final ríen mejor- Así habla Eros en los oídos del deseo.
Sólo tú me los verás puestos antes que nos desnudemos el día que vayamos a hacer el amor. Ceñidos al sexo dibujaran para ti un sueño que querrás vivir. Ese día tu imagen viva jamás se congelará en el recuerdo.
Yo oleré tu piel a jazmín de la noche a ese perfume barato que imita al chanel, de esos que venden pirata y a crédito en las boutique. En cada centímetro…

Un nuevo regalo

Ya no te puedo regalar arco iris porque se los robaron los gays para hacer trenzas de un solo color 
Ni puedo seguir cortando las horas para que el tiempo se distraiga echando en saco roto tu demora.
Puedo pedirle dos deseos a un gnomo enamorado  pero sé que los enterrará dentro de una olla de barro en los bosques del olvido.
Mejor será inventarme un nuevo regalo que cambie la dirección del viento y rasgue a jirones su eterno frío.